Las acciones de Tesla cayeron un 1,7% hasta 328,25 dólares en las primeras operaciones del lunes, mientras el S&P 500 y el Dow Jones también registraban descensos. Esta caída refleja la preocupación de los inversores por las débiles ventas de vehículos eléctricos, compensadas parcialmente por el potencial de crecimiento de la compañía en inteligencia artificial. A pesar de la volatilidad estacional típica de septiembre, las cifras del mercado de Tesla destacan por debajo de lo esperado.
El problema se acentúa en India, donde Tesla recibió únicamente alrededor de 600 pedidos desde su lanzamiento en julio, una cifra modesta para un país con gran potencial de expansión. Este bajo nivel de ventas se suma a la tendencia negativa global de la compañía, que reportó 721.000 vehículos vendidos en el primer semestre de 2025, un 13 % menos que en 2024, pese al crecimiento general de los vehículos eléctricos en Europa y China.
En Estados Unidos, las cifras también muestran una ligera desaceleración: Tesla vendió 272.000 coches, una caída del 11 % que redujo su cuota de mercado en aproximadamente seis puntos porcentuales hasta un 45 %. Esta disminución ha impactado directamente en los resultados financieros de la compañía, con una ganancia operativa de 1.300 millones de dólares, frente a los 2.800 millones del mismo período en 2024.

Aun así, la compañía sigue mostrando resiliencia en otros frentes. Las acciones de Tesla han subido un 56 % en los últimos 12 meses, impulsadas por iniciativas de inteligencia artificial como la introducción de una flota de robotaxis en Austin, Texas, entrenados para ofrecer servicios autónomos y mejorar la eficiencia de movilidad urbana.
El futuro de Tesla depende ahora de cómo combine su innovación tecnológica con la expansión en mercados emergentes como India. La compañía deberá superar los bajos niveles de demanda inicial y aprovechar su liderazgo en vehículos eléctricos e inteligencia artificial para mantener su posición en un mercado global cada vez más competitivo.