Toyota lleva tiempo trabajando, al menos sobre el papel, en un pick-up compacto capaz de competir con el Ford Maverick, pero la compañía japonesa ha mantenido un llamativo silencio sobre el proyecto. Mientras tanto, han aparecido rumores sobre un posible modelo basado en el RAV4 y pensado para quienes buscan un vehículo práctico para el día a día.
Ahora, una patente registrada ante la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos (USPTO) vuelve a alimentar las especulaciones. El documento, presentado en febrero de 2025, describe un sistema de extensión de la caja que puede permanecer oculto cuando no se necesita. La patente no menciona ningún modelo concreto, por lo que no confirma que vaya a utilizarse en el futuro pick-up.
La solución de Toyota se diferencia de los extensores tradicionales. En muchos pick-up, estos dispositivos consisten en una estructura metálica que se pliega o despliega desde el extremo de la caja. En este caso, todo el mecanismo en forma de U queda integrado dentro del portón trasero, evitando que sobresalga cuando está guardado.

El funcionamiento es relativamente sencillo. Una vez abierto el portón, el conductor puede desplegar la estructura mediante un sistema de bisagras y elementos de bloqueo. El resultado es una extensión de la zona de carga con paredes laterales y una barra transversal que permite sujetar objetos largos y evitar que se desplacen durante el transporte.
Los dibujos de la patente muestran detalles como las bisagras giratorias, los mecanismos de bloqueo y unos alojamientos integrados en el propio portón. Cuando el sistema deja de ser necesario, puede plegarse completamente y desaparecer dentro de la estructura. Así, Toyota conseguiría más longitud útil sin tener que aumentar las dimensiones exteriores del vehículo.
La idea tendría especial sentido en un pick-up compacto orientado al uso cotidiano. Maderas, escaleras, tubos, muebles, bicicletas o incluso kayaks podrían transportarse con mayor seguridad sin recurrir a un remolque. También evitaría tener que comprar y almacenar un accesorio independiente en el garaje.
Eso sí, una patente nunca garantiza que una tecnología vaya a llegar a producción. Los fabricantes registran numerosas soluciones que finalmente no aparecen en ningún vehículo, y Toyota todavía no ha confirmado que este sistema forme parte de su futuro rival del Ford Maverick. Si la compañía decide finalmente lanzar ese pick-up, una solución de este tipo podría convertirse en uno de sus argumentos más interesantes para diferenciarse de sus competidores.