En un momento en el que los fabricantes buscan mantener la competitividad tras el fin de los incentivos fiscales para los vehículos eléctricos en Estados Unidos, Toyota ha optado por una estrategia muy conservadora con el bZ 2027, aplicando el menor incremento de precio posible: apenas 80 dólares en toda la gama. Gracias a esta decisión, el SUV eléctrico continúa siendo ligeramente más asequible que el Hyundai Ioniq 5, uno de sus mayores competidores, consolidando así una propuesta muy atractiva para quienes buscan un eléctrico de acceso.
El Toyota bZ 2027 arranca con un precio de 34.980 dólares para la versión XLE con tracción delantera, apenas 80 dólares más que el modelo anterior. Incluso sumando los gastos de envío, que ascienden a 1.595 dólares, el modelo japonés sigue situándose por debajo del Hyundai Ioniq 5, cuya tarifa de transporte es ligeramente superior. La gama continúa ofreciendo diferentes configuraciones, desde la versión básica de 165 CV y 380 kilómetros de autonomía hasta variantes con batería de mayor capacidad que alcanzan los 505 kilómetros y 221 CV, además de versiones con tracción total y hasta 338 CV de potencia.
La pequeña subida de precio llega sin cambios en el equipamiento ni en el diseño. Toyota tampoco introduce nuevos colores ni mejoras para el año modelo 2027. Sin embargo, esta decisión tiene una explicación lógica, ya que el bZ recibió una profunda actualización en 2026, incorporando una autonomía superior, motores más potentes, tiempos de carga más rápidos y un sistema multimedia completamente renovado. Por ello, la marca considera que el producto sigue siendo plenamente competitivo sin necesidad de añadir nuevas funciones.
La estrategia también alcanza al Toyota bZ Woodland 2027, la variante de aspecto más aventurero y enfoque todoterreno. Este modelo también incrementa su precio en únicamente 80 dólares, situándose desde 45.380 dólares para la versión básica y 47.480 dólares para el acabado Premium. Equipa dos motores eléctricos con una potencia combinada de 375 CV, además de una autonomía que oscila entre 260 y 281 millas, dependiendo de la configuración elegida.
Con esta política de precios, Toyota demuestra que la batalla por el mercado de los vehículos eléctricos ya no pasa únicamente por ofrecer más autonomía o más potencia, sino también por mantener unos costes contenidos en un escenario cada vez más competitivo. Mientras otros fabricantes reajustan constantemente sus tarifas, Toyota apuesta por la estabilidad para seguir captando compradores que buscan un SUV eléctrico equilibrado, eficiente y con una excelente relación calidad-precio.