Toyota tiene en Estados Unidos una de las gamas de SUV más completas del mercado, pero en 2026 hay un modelo que está consiguiendo robar protagonismo a los habituales RAV4 y Highlander. Se trata del 4Runner, un todoterreno de enfoque mucho más robusto que ha aumentado sus ventas un 71 % interanual durante los primeros meses del año. En agosto se matricularon 13.314 unidades, un 3 % más que en el mismo mes de 2025, mientras que el acumulado alcanza las 98.991 unidades. La cifra resulta especialmente llamativa en un mercado donde el precio de los vehículos y el coste de mantenimiento siguen condicionando las decisiones de los compradores.
El éxito del 4Runner refleja un cambio en la forma en que los compradores estadounidenses entienden los SUV todoterreno. Lo que durante años fue un producto dirigido principalmente a aficionados a la conducción fuera del asfalto ahora atrae también a familias activas y conductores que buscan posición elevada, versatilidad y una imagen más aventurera. La arquitectura de carrocería sobre bastidor y la plataforma TNGA-F permiten mantener unas capacidades todoterreno muy superiores a las de muchos SUV convencionales, mientras que Toyota ha conseguido combinar esa filosofía con un nivel de confort suficiente para el uso diario. Además, la reputación histórica de fiabilidad de la marca continúa siendo uno de sus principales argumentos frente a una competencia cada vez más amplia.
La llegada del sistema híbrido i-Force Max ha dado todavía más fuerza al modelo. El 4Runner convencional equipa un 2.4 turbo de cuatro cilindros con 278 CV y 317 lb-pie de par, mientras que la versión híbrida alcanza 326 CV y 465 lb-pie, con una entrega de par especialmente contundente desde bajas revoluciones. En agosto, Toyota vendió 3.232 unidades híbridas, un 15,1 % más que un año antes, y el acumulado anual asciende a 23.863 unidades, lo que supone un espectacular 109 % de crecimiento interanual. El chasis TNGA-F también permite alcanzar una capacidad máxima de remolque de 2.721 kg en buena parte de la gama, reforzando su carácter polivalente.
Otro de los secretos del 4Runner es la amplitud de su oferta. La gama 2026 parte de los 42.270 dólares con el acabado SR5 y llega hasta los 68.600 dólares del TRD Pro. Entre medias aparecen alternativas como TRD Sport, TRD Sport Premium, TRD Off-Road, Limited, Platinum y Trailhunter, cada una orientada a necesidades diferentes. La SR5 incluso puede incorporar una tercera fila de asientos para siete pasajeros, mientras que las variantes más aventureras añaden elementos como diferencial trasero bloqueable, selector multiterreno, control de descenso, amortiguadores Fox o equipamiento específico para overlanding. El resultado es un SUV capaz de funcionar como vehículo familiar, herramienta de trabajo o auténtico todoterreno, algo que explica buena parte de su atractivo.
El comportamiento también ha evolucionado respecto a generaciones anteriores. Aunque mantiene la esencia de un 4Runner tradicional, la nueva mecánica híbrida proporciona una respuesta más rápida y suave, especialmente al acelerar en carretera o afrontar pendientes. La versión i-Force Max permite adelantar y subir cuestas con mucha mayor facilidad, al tiempo que conserva las capacidades necesarias para abandonar el asfalto. Su punto débil continúa siendo el consumo, inevitable en un SUV pesado y construido sobre bastidor: las cifras EPA se mueven aproximadamente entre 19 y 26 mpg dependiendo de la versión y la configuración. Aun así, su valor de reventa y la percepción de durabilidad juegan a favor del modelo a largo plazo.
Finalmente, los números ayudan a comprender por qué Toyota está viviendo este fenómeno. En agosto vendió 34.232 RAV4, 9.991 Highlander y 4.052 Land Cruiser, cifras que muestran que el 4Runner no necesita competir directamente con los SUV familiares de la marca para triunfar. Su público busca otra propuesta: más capacidad fuera de carretera, mayor robustez y una imagen aventurera sin renunciar a la tecnología moderna. Con casi 99.000 unidades vendidas en lo que va de 2026, el 4Runner se ha convertido en una de las grandes sorpresas comerciales de Toyota y demuestra que los SUV todoterreno siguen teniendo un enorme potencial incluso cuando los precios y el consumo preocupan cada vez más a los compradores.