Se trata de una red de comunicaciones entre las señales de tránsito y los autos cuyo objetivo final es evitar al máximo las maniobras de parar y arrancar, pues son las que más perjudican el consumo de carburante en ambientes urbanos.
Favoreciendo una movilidad más constante el ahorro de combustible obtenido en el primer experimento, llevado a cado hace cuatro años, fue del 17%. Un algoritmo pensado por Audi en cooperación con algunas universidades alemanas es el responsable de hacer funcionar los semáforos usados en el Travolution junto a los autos de prueba.
Las aplicaciones involucran sistemas como el computador de abordo o la interfaz MMI. La información enviada por los semáforos se proyecta en la pantalla del tablero de instrumentos y sugiere la velocidad para circular si se quiere encontrar el próximo semáforo en verde; si éste está próximo a ponerse en amarillo o rojo, una alerta acústica e incluso una suspensión temporal de la respuesta del motor previenen al conductor.
El control de crucero activo se puede programar para integrarse a la conexión con las señales de tránsito.
Por otro lado, también se puede debitar automáticamente el pago de un parqueadero o en una estación de gasolina a través de toda la infraestructura del Travolution.