Los coches estadounidenses apenas tienen presencia en Europa y los motivos van mucho más allá de los aranceles. Un nuevo informe de JATO Dynamics analiza el profundo desequilibrio comercial entre EE. UU. y la UE en el sector automovilístico, agravado ahora por la política proteccionista impulsada por Donald Trump. A pesar de que los aranceles europeos sobre coches americanos alcanzan el 10%, frente al 2,5% que impone EE. UU. a los europeos, el problema tiene raíces más profundas.
La cultura automovilística estadounidense está centrada en vehículos grandes, especialmente pick-ups y SUV de gran tamaño. Mientras que en 2024 el 21% de los SUV vendidos en EE. UU. miden más de 5 metros, en Europa ese porcentaje cae al 2,4%. Además, se vendieron casi 3 millones de pick-ups en EE. UU. frente a solo 156.000 en toda Europa. Este enfoque ha limitado seriamente el atractivo internacional de las marcas americanas, como Chevrolet o Ford.

Las ventas de coches europeos en EE. UU. superaron las 821.000 unidades en 2024, frente a solo 188.000 coches estadounidenses vendidos en Europa, una proporción de más de 4 a 1. Solo Tesla ha logrado cierto éxito fuera de su país, mientras que fabricantes como General Motors han reducido su presencia global debido a la baja demanda de sus vehículos fuera del mercado norteamericano.
Trump quiere corregir este desequilibrio comercial con nuevas medidas arancelarias, en un intento por frenar la balanza negativa que sufre Estados Unidos. Sin embargo, expertos del sector creen que las diferencias estructurales y culturales entre ambos continentes dificultan la expansión del automóvil estadounidense en Europa, y viceversa, sin una transformación real de la oferta de productos.
Mientras los fabricantes europeos se han adaptado con una gama diversa y eficiente de vehículos urbanos, híbridos y eléctricos, los gigantes americanos siguen anclados en su fórmula local, rentable pero limitada. Así, el proteccionismo de Trump podría aislar aún más a la industria automovilística estadounidense si no se aborda una evolución hacia productos globalmente competitivos.