Por el momento, Opel se ha mentenido reservada en cuanto a información preliminar del Astra se refiere. La carrocería elegida por la firma alemana es la de cinco puertas, aunque el resto de variantes tardará algunos meses más en llegar al mercado. Por supuesto, habrá una deportiva tradicional de tres puertas, que volverá a tomar el apellido GTC que ya estrenó la generación anterior. También llegará versión familiar (ranchera) y convertible de techo duro.
La oferta inicial contempla ocho motores, cuatro de gasolina y cuatro Diesel, a los que en un futuro ha de sumarse la versión deportiva OPC, más prestacional. Para las versiones de gasolina habrá dos cilindradas, 1.4 y 1.6 litros, que desarrollarán potencias comprendidas entre los 100 y los 180 HP. De ellas destaca el 1.4 Turbo que, con 140 HP, sustituye al actual 1.8 atmosférico, al que mejora en prestaciones a la vez que reduce consumos. La gama Diesel ofrecerá potencias desde los 95 a los 160 caballos, siempre bajo las siglas CDTI y cilindradas que van de los 1,3 litros a los 2 litros, todos equipados con filtro de partículas, inyección directa de combustible y alimentación por raíl común. No faltará la variante ecoFlex, de carrocería más aerodinámica, desarrollos más largos, neumáticos de baja fricción y reducidas emisiones de CO2. En Opel no descartan la posibilidad de una interesante variante híbrida, que podría tomar parte de la tecnología del eléctrico Ampera, con el que comparte chasis. Por supuesto, todas estas interesantes opciones están destinadas para el mercado europeo.
El nuevo Opel Astra disfrutará de gran parte de la tecnología ya presentada por el Insignia, adelantándose a sus rivales en muchos apartados. Así, contará con la suspensión de reglaje eléctrico FlexiRide, con sus tres ajustes –standard, deportivo y confortable-, que el conductor podrá seleccionar a su voluntad. También tendrá presente en la gama la nueva generación del sistema de iluminación adaptativa AFL+, con faros bixenon que varían la intensidad, anchura y el alcance automáticamente en función de las distintas situaciones. Según versiones, contará con la cámara frontal Opel Eye, que reconoce las señales de tráfico e informa de ellas al conductor al instante y en el cuadro de instrumentos.
La practicidad será el punto de partida del habitáculo, que contará con un interior con más huecos y guanteras que el Opel Astra actual. En cuanto a las dimensiones se sabe que tendrá una longitud total de 4,42 m (con 20 cm más para el familiar), y la distancia entre ejes aumentada en 71 mm. El chasis, que internamente se denomina Delta, es el mismo que acaba de estrenar el Chevrolet Cruze, pero con el esquema de suspensiones adaptado, sobre todo para la futura versión de tracción total.
Lo que no dice el comunicado oficial es que el Opel Astra podría venderse (y fabricarse) en USA, pero bajo el emblema de Buick. Actualmente es Saturn quien utiliza los autos de esta marca, pero dado que GM espera no tener a Saturn para el 2012, no quieren privarse del modelo. Es por ello que Buick saldría al rescate, ofreciendo un modelo compacto al alcance de muchos. Habrá que ver que depara el destino, pues si Fiat se llegara a asociar con Opel, las cosas podrían cambiar, y quizás, podría tener el logo de Chrysler.