Ford tiene una larga historia de prototipos extravagantes, pero pocos tan curiosos como el Explorer Sportsman presentado en el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica de 2001. Este SUV conceptual, pensado especialmente para pescadores con mosca y aventureros al aire libre, acaba de reaparecer en una subasta después de haber permanecido prácticamente olvidado durante 25 años. Y lo más llamativo es que todavía conserva gran parte de sus detalles originales.
Basado en la tercera generación del Ford Explorer, el Sportsman Concept fue creado para conquistar a los amantes de la naturaleza. Su carrocería verde metalizada satinada, combinada con detalles plateados, buscaba transmitir una imagen robusta y elegante al mismo tiempo. Ford incluso incorporó una baca desmontable capaz de plegarse hacia adelante para facilitar la carga de cañas de pescar, redes y equipamiento desde el lateral del vehículo.
El concepto también equipaba elementos muy avanzados para comienzos de los años 2000. Entre ellos destacaban los estribos eléctricos retráctiles, llantas específicas de 17 pulgadas y un interior cargado de detalles premium. Ford quería demostrar que un SUV podía combinar lujo, aventura y funcionalidad extrema en un solo paquete, algo que hoy resulta habitual pero que en aquella época era muy innovador.
Dentro del Explorer Sportsman aparecían asientos de cuero trenzado, inserciones de aluminio mecanizado y molduras fabricadas con madera Bloodwood procedente de Australia. Sin embargo, uno de los elementos más sorprendentes era su sistema de navegación GPS controlado mediante un ratón integrado, una solución que hoy parece completamente anticuada pero que en 2001 representaba tecnología futurista.
El detalle más extravagante era un tanque de 30 galones para peces vivos instalado en la zona de carga. Este depósito estaba montado sobre rodillos y podía fijarse en distintas posiciones según las necesidades del usuario. Era un SUV conceptual diseñado literalmente para transportar peces recién capturados, algo que resume perfectamente la extravagancia de los prototipos estadounidenses de principios de siglo.
Aunque Ford anunció originalmente que el modelo utilizaría un motor V8 de 240 caballos, la unidad subastada monta en realidad un propulsor de origen Mazda de 2.5 litros asociado a una transmisión automática de cuatro velocidades. De todos modos, esto tiene poca relevancia porque el vehículo nunca fue homologado para circular legalmente por carretera y su valor reside únicamente en su carácter histórico y coleccionable.
Hoy, el Explorer Sportsman reaparece en Bring a Trailer con una puja que ronda los 12.500 dólares. Algunos elementos, como los estribos eléctricos, ya no funcionan, pero el estado general del prototipo sigue siendo sorprendentemente bueno. Más que un simple concept car, este Explorer representa una época en la que Ford experimentaba sin límites y creaba vehículos tan absurdos como fascinantes.