El Mercedes EQA consiguió el mejor resultado del estudio independiente sobre la durabilidad de las baterías de coches eléctricos. Después de recorrer hasta 150.000 kilómetros, el SUV eléctrico conservó el 94% de su capacidad útil original, situándose como el modelo con mejor estado de salud de batería entre los vehículos analizados. El Hyundai IONIQ 5 y el BMW i4 quedaron muy cerca, demostrando que varios fabricantes han conseguido desarrollar baterías capaces de mantener un elevado nivel de capacidad incluso después de recorrer largas distancias.
Los modelos eléctricos de Hyundai y BMW también obtuvieron resultados especialmente positivos en el análisis. El Hyundai IONIQ 5 alcanzó un 93,8% de estado de salud, mientras que el BMW i4 registró un 93,6% después de 150.000 kilómetros. El Hyundai Kona EV y el Volvo XC40 Recharge completaron las cinco primeras posiciones, ambos con más del 92,7% de capacidad original. Estas cifras sitúan a varios modelos de fabricantes tradicionales entre los eléctricos con mejor comportamiento de batería a largo plazo.
Tesla ha construido una sólida reputación por la durabilidad de las baterías de sus coches eléctricos, respaldada tanto por años de experiencia de sus propietarios como por estudios anteriores. Sin embargo, esta nueva investigación ofrece una perspectiva diferente gracias a un conjunto de datos más amplio. Los resultados indican que la duración de una batería depende de diferentes factores y que varios fabricantes rivales ya pueden igualar o incluso superar el rendimiento de Tesla a largo plazo, lo que pone en perspectiva la reputación histórica de la compañía en este apartado.
Los investigadores analizaron la salud de las baterías mediante el FLASH Test basado en OBD de AVILOO, en lugar de utilizar exclusivamente los datos proporcionados por los sistemas de gestión de batería de cada fabricante. Este método permitió aplicar un procedimiento homogéneo a diferentes modelos eléctricos. El estudio analizó el estado de las baterías después de 50.000, 100.000 y 150.000 kilómetros, creando una comparación más consistente entre fabricantes, modelos y diferentes tecnologías de baterías.
La investigación también encontró una relación entre el tamaño de la batería y su comportamiento a largo plazo. Los paquetes de menor capacidad suelen necesitar más ciclos de carga para recorrer la misma distancia, lo que puede incrementar su desgaste con el paso del tiempo. En general, los vehículos equipados con baterías más grandes mostraron una degradación más lenta. Este factor ayuda a explicar por qué algunos coches eléctricos compactos obtuvieron resultados menos favorables en las pruebas de durabilidad realizadas durante el estudio.
El MINI Cooper SE registró una de las mayores caídas de salud de batería durante el periodo analizado por AVILOO. Su estado de salud medio descendió de forma notable entre los 50.000 y los 150.000 kilómetros, un comportamiento que podría estar relacionado con su batería de menor capacidad. Al necesitar más ciclos de carga para cubrir distancias similares a las de vehículos equipados con baterías mayores, el compacto eléctrico puede experimentar un desgaste más acusado con el paso de los kilómetros.
El estado de una batería puede variar considerablemente incluso entre dos unidades del mismo modelo. AVILOO encontró diferencias de hasta 13,5 puntos porcentuales entre los mejores y los peores ejemplares de un mismo vehículo eléctrico. Esto significa que dos coches usados aparentemente idénticos pueden ofrecer autonomías reales muy diferentes. Por ese motivo, quienes estén pensando en comprar un eléctrico de segunda mano deberían valorar la posibilidad de realizar una prueba independiente de la batería antes de cerrar la compra.
Los rankings por marcas y modelos proporcionan una referencia útil, pero el historial individual de cada vehículo sigue siendo determinante. Los hábitos de carga, el clima, el kilometraje acumulado y el uso que haya recibido anteriormente pueden influir en el estado de una batería. El estudio demuestra que los resultados obtenidos por una unidad concreta no necesariamente permiten predecir el comportamiento de otra, incluso cuando ambas pertenecen al mismo modelo y utilizan una tecnología de batería similar.
El Tesla Model Y y el Tesla Model 3 no encabezaron el ranking de durabilidad de baterías de este estudio. Después de 150.000 kilómetros, el Model Y conservó un 90,3% de salud de batería, mientras que el Model 3 registró un 88,9%. Los resultados muestran que Tesla continúa ofreciendo un rendimiento competitivo en este apartado, pero también evidencian que los análisis realizados con grandes cantidades de vehículos no siempre respaldan la idea de que sus modelos sean los líderes indiscutibles en longevidad de batería.
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