Los 3 colores de coche que más dinero te pueden hacer perder al venderlo: uno sorprende por ...

El color de la carrocería puede influir en el precio de un coche usado. Un estudio de ...
20/10/2026

Rancez Damian

El color de la carrocería puede influir en el precio de un coche usado. Un estudio de iSeeCars revela qué tonalidades pierden más valor y cuáles consiguen conservarlo mejor.

Elegir el color de un coche nuevo parece una decisión puramente estética, pero también puede tener consecuencias económicas cuando llega el momento de venderlo. Un análisis de iSeeCars sobre más de 1,2 millones de vehículos usados de 2022 descubrió diferencias importantes en la depreciación según la tonalidad de la carrocería. El estudio, basado en datos del mercado estadounidense, calculó cuánto valor habían perdido los coches tras tres años y encontró un resultado llamativo: algunos de los colores más habituales no son los que mejor conservan su precio.

El negro, el blanco y el dorado, entre los colores que más se devalúan

Según el informe, los coches dorados registraron la mayor depreciación media, con una pérdida del 34,4 % de su valor en tres años. El blanco ocupó el siguiente puesto entre los colores con peores resultados, con un 32,1 %, mientras que los vehículos negros perdieron un 31,9 %. Estas cifras superan la depreciación media del conjunto analizado, situada en el 31 %. La diferencia puede traducirse en miles de dólares, aunque el resultado real depende también del modelo, el kilometraje, el estado de conservación y la demanda de cada vehículo.

El resultado puede sorprender porque el blanco y el negro son dos de los colores más extendidos en el mercado automovilístico. Sin embargo, esa popularidad también significa que existe una gran cantidad de unidades similares entre las que pueden elegir los compradores de segunda mano. Cuando la oferta es abundante, resulta más difícil justificar un precio superior únicamente por el color. En el caso del dorado, su menor aceptación entre determinados compradores puede reducir todavía más el público interesado, aunque las preferencias varían según el tipo de coche y el mercado.

Los colores menos habituales pueden conservar mejor su valor

En el extremo contrario aparecen el amarillo, el naranja y el verde. El estudio de iSeeCars calculó que los vehículos amarillos perdieron un 24 % de su valor en tres años, frente al 24,4 % de los naranjas y el 26,3 % de los verdes. El amarillo fue el color que mejor conservó el valor de reventa en el conjunto de la muestra, con una depreciación siete puntos porcentuales inferior a la media. Una explicación posible es que estos tonos son menos frecuentes y pueden despertar un interés especial entre compradores que buscan una configuración diferente.

La tendencia, sin embargo, no es idéntica en todas las categorías. En los SUV, el naranja, el verde y el amarillo obtuvieron buenos resultados, mientras que el blanco, el marrón y el negro quedaron en las últimas posiciones del análisis. En las berlinas, el naranja, el amarillo y el beige destacaron por su menor depreciación, pero el verde registró uno de los peores resultados. Esto demuestra que no existe un color universalmente ideal para todos los coches: la carrocería, el tipo de comprador y la oferta disponible pueden cambiar por completo el resultado.

Para quien esté pensando en comprar un coche nuevo, la recomendación es valorar el color junto con otros factores que tienen un impacto mucho mayor en el precio de reventa. El historial de mantenimiento, los kilómetros recorridos, la fiabilidad mecánica, el equipamiento y el estado de la pintura suelen ser elementos decisivos para determinar cuánto pagará el siguiente propietario. Además, los resultados del informe corresponden al mercado estadounidense y no deben trasladarse automáticamente a España, donde las preferencias de los compradores y la disponibilidad de determinadas tonalidades pueden ser diferentes.

En definitiva, escoger un color poco habitual puede ayudar a conservar el valor de un vehículo en determinadas circunstancias, pero no garantiza obtener más dinero al venderlo. Un amarillo llamativo puede ser atractivo para quien busca un deportivo, mientras que un comprador de una berlina familiar puede preferir una tonalidad discreta. Si la prioridad es reducir la depreciación, conviene investigar la demanda del modelo concreto y no decidir únicamente por el color. El estudio deja una conclusión clara: una elección estética puede influir en el mercado de ocasión, pero el valor final depende de la combinación de numerosos factores.