El Rivian R2 ya es el vehículo más vendido de la marca estadounidense, un resultado que confirma el impacto de su nueva apuesta por los SUV eléctricos de tamaño medio. Durante el tercer trimestre de 2026, el modelo superó en volumen a los R1T, R1S y a las furgonetas eléctricas comerciales de la compañía. Su llegada representa un paso importante para Rivian, que busca ampliar su público más allá de los compradores interesados en vehículos eléctricos de lujo y gran tamaño.
El resultado llega pocos meses después del inicio de las entregas a clientes externos, que comenzaron en junio de 2026. Según los resultados financieros publicados por la compañía, Rivian entregó 19.248 vehículos entre julio y septiembre, un 46 % más que durante el mismo periodo del año anterior. Aunque el fabricante no detalló cuántas unidades correspondieron específicamente al R2, confirmó que el nuevo SUV fue responsable de buena parte del crecimiento respecto al trimestre anterior.
Una de las claves del R2 es su posicionamiento frente a los modelos más grandes y caros de Rivian. La compañía lo diseñó para llegar a un público más amplio, con un formato de SUV mediano que combina espacio, tecnología y capacidades para actividades al aire libre. Su precio de lanzamiento en Estados Unidos se situó por debajo de los 60.000 dólares, mientras que la marca prepara configuraciones más económicas para ampliar todavía más su mercado potencial.
La estrategia comercial contempla nuevas versiones con diferentes niveles de potencia, equipamiento y autonomía. Rivian anunció una variante Premium con un precio de partida de 53.990 dólares y también anticipó versiones Standard más asequibles para 2027. Una de las configuraciones futuras apunta a situarse alrededor de los 45.000 dólares, una cifra especialmente relevante para competir con modelos eléctricos de gran volumen, como el Tesla Model Y.
El crecimiento del R2 también está relacionado con el aumento de la capacidad industrial. Rivian ha puesto en marcha un segundo turno de producción en su fábrica de Normal, Illinois, para acelerar la fabricación y responder a la demanda. La compañía produjo 19.751 vehículos durante el tercer trimestre, una cifra récord para el fabricante. El desafío ahora consiste en mantener el ritmo de producción, controlar los costes y conseguir que el éxito inicial se traduzca en entregas sostenidas.
Los resultados comerciales llevaron a Rivian a mejorar sus previsiones para todo 2026. La empresa elevó el límite inferior de su objetivo anual de entregas, que pasó de una horquilla de entre 65.000 y 70.000 vehículos a otra de 67.000 a 70.000 unidades. El movimiento refleja la confianza de la compañía en el impulso del R2, aunque todavía debe demostrar que puede fabricar y vender grandes cantidades sin comprometer su rentabilidad.
El éxito del nuevo SUV puede convertirse en un punto de inflexión para Rivian y aumentar la presión sobre otros fabricantes de eléctricos. El R2 ya lidera las ventas de la marca por volumen, pero su verdadero impacto dependerá de la llegada de las versiones más económicas y de la capacidad para ampliar las entregas durante 2027. Por ahora, el modelo ha conseguido algo fundamental: transformar una apuesta estratégica en el principal motor comercial de la compañía.