El Land Rover Range Rover Sport es uno de los SUV prémium más atractivos de la marca británica, pero su mantenimiento puede convertirse en un auténtico problema económico. El mecánico Alan Gelfand señala averías recurrentes en la suspensión, fallos eléctricos y problemas en el sistema de refrigeración. Según las estimaciones de CarEdge, su coste de propiedad durante cinco años alcanza los 141.424 dólares, una cifra que refleja el elevado desembolso que puede suponer mantener un vehículo con tantos sistemas tecnológicos y mecánicos complejos.
El Kia EV6 destaca por su diseño moderno, sus prestaciones y su capacidad de carga rápida, pero no todo son ventajas para este SUV eléctrico. El modelo aparece entre los diez vehículos menos fiables de 2026 según Consumer Reports, con una puntuación de apenas 25 puntos en fiabilidad. Los posibles problemas relacionados con el software, la carga y los sistemas eléctricos generan preocupación entre los propietarios, especialmente porque se trata de un vehículo cuyo precio de compra es elevado y que debería ofrecer una experiencia de uso sin demasiadas visitas inesperadas al taller.
El Volkswagen Atlas es un SUV de gran tamaño con tres filas de asientos, desarrollado principalmente para el mercado estadounidense. Sin embargo, algunos propietarios han experimentado inconvenientes relacionados con el sistema de refrigeración y los componentes eléctricos, dos áreas que pueden generar reparaciones importantes. Además, J.D. Power sitúa a Volkswagen en la última posición de su clasificación de marcas, con 285 problemas por cada 100 vehículos. CarEdge estima que el coste de propiedad del Atlas durante cinco años asciende a 56.928 dólares, por lo que controlar la temperatura del motor y detectar cualquier anomalía resulta especialmente importante.
El Chevrolet Traverse es un SUV familiar de tres filas de asientos que apuesta por el espacio interior y la capacidad para transportar pasajeros y equipaje. No obstante, el mecánico Alan Gelfand advierte sobre posibles problemas en la transmisión y la cadena de distribución, dos componentes fundamentales para el funcionamiento del vehículo. Según CarEdge, su coste de propiedad durante cinco años alcanza los 62.124 dólares. El principal inconveniente es que las reparaciones de estos elementos pueden requerir muchas horas de trabajo, convirtiendo una compra aparentemente económica en una inversión difícil de justificar.
El Lincoln Aviator es un SUV prémium de tres filas de asientos que destaca por su comodidad, aislamiento acústico y equipamiento tecnológico. Sin embargo, algunos mecánicos advierten sobre problemas recurrentes en los sistemas electrónicos, especialmente preocupantes en un vehículo que depende de pantallas, asistentes de conducción y funciones de confort. A esto se suma una depreciación cercana al 50 % en cinco años: su valor puede pasar de aproximadamente 74.000 dólares cuando es nuevo a menos de 40.000. Aunque comprarlo usado puede resultar atractivo, una reparación electrónica costosa puede eliminar rápidamente el ahorro inicial.
El GMC Yukon es un SUV de gran tamaño con chasis independiente, pensado para familias numerosas y conductores que necesitan capacidad de remolque. Sin embargo, uno de los aspectos que genera mayor preocupación es el riesgo de averías en el motor. Su coste de propiedad estimado durante cinco años alcanza los 96.676 dólares y, en 2025, General Motors llamó a revisión a casi 600.000 vehículos por defectos relacionados con el cigüeñal y las bielas. Este tipo de problemas internos puede provocar reparaciones especialmente caras si no se detectan y solucionan a tiempo.
El Volkswagen Tiguan es un SUV compacto muy conocido entre quienes buscan un vehículo europeo de uso familiar, pero determinados problemas pueden convertirlo en una compra arriesgada de segunda mano. Un mecánico señala especialmente el consumo excesivo de aceite y los fallos en los sistemas de infoentretenimiento, dos inconvenientes que pueden generar facturas de miles de dólares. La pérdida de aceite puede comprometer la lubricación del motor si no se controla, mientras que una avería en la pantalla multimedia puede afectar también al acceso a diferentes ajustes del vehículo.
El Nissan Pathfinder es un SUV familiar de tres filas de asientos cuyo precio de partida ronda los 40.000 dólares en Estados Unidos. Aunque su propuesta busca combinar espacio y practicidad, algunos informes advierten sobre problemas en la transmisión y el sistema de tracción, cuyas reparaciones pueden resultar especialmente costosas. La comparación con el Kia Sorento tampoco le favorece: Kelley Blue Book otorga al Pathfinder una valoración de 4,1 estrellas, frente a las 4,7 del modelo surcoreano. Una diferencia que puede influir en la decisión de quienes buscan un SUV familiar para conservar durante varios años.
El Chevrolet Blazer es un SUV mediano de diseño deportivo que se posiciona entre el Equinox y el Traverse dentro de la gama de la marca estadounidense. Sin embargo, el mecánico Chris Pyle advierte sobre una sucesión de averías que puede resultar especialmente frustrante para sus propietarios: después de diagnosticar y solucionar un problema, el vehículo puede regresar al taller apenas una semana después por otro fallo diferente. El Chevrolet Blazer 2026 tiene un precio de partida de 45.195 dólares, por lo que la posibilidad de acumular visitas al servicio técnico supone un inconveniente importante para quienes esperan fiabilidad en un vehículo nuevo.
Relacionadas
5 SUV eléctricos que ya decepcionan a los compradores