Acura prepara un giro radical: el Nexera podría llegar a producción con motor y convertirse en su ...

Acura estudia llevar el espectacular Nexera a las calles y sus directivos incluso contemplan equiparlo con un ...
31/08/2026

Rancez Damian

Acura estudia llevar el espectacular Nexera a las calles y sus directivos incluso contemplan equiparlo con un motor de combustión, mientras la marca redefine su estrategia hacia 2030.

Acura atraviesa uno de los momentos más importantes de su historia reciente. La marca premium de Honda prepara una profunda renovación para los próximos años y el Nexera podría convertirse en mucho más que un ejercicio de diseño. Presentado como una visión de la próxima era de la compañía, el prototipo marcará el nuevo lenguaje estético de Acura durante los próximos tres o cuatro años, mientras la firma trabaja en una actualización de producto prevista para 2030 y más allá. Al mismo tiempo, la estrategia contempla una mayor presencia de modelos híbridos, tecnologías avanzadas de conducción autónoma y vehículos eléctricos, aunque estos últimos han perdido parte del protagonismo que tenían inicialmente.

Acura cambia de estrategia y apuesta por los híbridos

El cambio de rumbo llega después de varios años complicados para Acura y Honda. Eiji Fujimara, presidente y director ejecutivo de American Honda, reconoce que los próximos tres o cuatro años serán cruciales para reconstruir la marca, con el Nexera como uno de los símbolos de esta nueva etapa. Acura no pretende precipitarse con una avalancha de lanzamientos y algunos modelos no recibirán una renovación completa hasta 2029, pero sí existen posibilidades de incorporar tecnología híbrida a productos como el ADX y el RDX. La compañía considera que la demanda de híbridos es especialmente fuerte y estudia llevar esta tecnología a segmentos en los que actualmente no está presente.

El nuevo planteamiento también supone reducir la prioridad de los vehículos completamente eléctricos y, especialmente, de los híbridos enchufables. Según la dirección de Acura, los consumidores están mostrando un interés mucho mayor por los híbridos convencionales, una tendencia que podría modificar el futuro de varios modelos de la gama. Esta estrategia busca ofrecer eficiencia sin obligar al cliente a asumir los cambios de hábitos asociados a un vehículo eléctrico, mientras Acura prepara una transición tecnológica más flexible.

El Nexera podría convertirse en un deportivo de producción

La gran incógnita está en el propio Nexera. Acura todavía no ha confirmado oficialmente que el prototipo vaya a convertirse en un modelo de producción, pero tampoco ha cerrado la puerta. De hecho, Yasutake Tsuchida, director creativo y vicepresidente de diseño de automóviles de Acura, admitió que le gustaría crear un deportivo basado en este concepto. La declaración adquiere todavía más importancia porque Eiji Fujimara fue incluso más directo al señalar que personalmente le gustaría fabricar este automóvil con un motor, aunque la decisión final dependerá de lo que quieran los clientes: combustión, híbrido o eléctrico.

Si finalmente recibe luz verde, el Nexera podría representar uno de los proyectos más emocionantes de Acura en décadas. Su diseño serviría como carta de presentación de la nueva identidad de la marca, mientras que una configuración deportiva permitiría competir en un terreno donde Acura necesita recuperar protagonismo. La posibilidad de combinar el espectacular diseño del Nexera con un propulsor de combustión o una mecánica híbrida abre una alternativa especialmente atractiva para los aficionados, aunque todavía no existen especificaciones técnicas, precio ni fecha de lanzamiento confirmados.

El proyecto, por tanto, se encuentra todavía en una fase de posibilidades y no debe interpretarse como una confirmación de producción. Acura tiene por delante el reto de recuperar competitividad, renovar progresivamente su gama y encontrar el equilibrio entre electrificación y las preferencias reales de sus clientes. El Nexera podría ser el gran estandarte de esa transformación, pero su llegada a los concesionarios dependerá de que Honda y Acura consideren viable asumir el desarrollo y los costes de un deportivo completamente nuevo. Si recibe el visto bueno, podría convertirse en el modelo que defina la próxima era de Acura.