El diario Detroit Free Press informa que Phil Popham, director de la marca, habría comunicado mediante un boletín que el modelo dejaría de ser producido por no poder cumplir con las nuevas leyes anticontaminantes y de protección a los peatones que regirán en los próximos años en el Viejo Continente. La producción del clásico 4×4 cesaría en unos 3 años.
Además, el ejecutivo habría comentado que las emisiones contaminantes no serían el mayor problema del modelo, ya que es un tema solucionable a través de la incorporación de motores más tecnológicos. El verdadero inconveniente del Defender radica en su carrocería, bastante añeja teniendo en cuenta que no sufre modificaciones importantes desde los años 70, y algo que le juega en contra a la hora de afrontar las exigentes pruebas europeas de protección al peatón.
Por este motivo, y por una cuestión de costos, sería imposible la actualización del modelo que todos conocemos. Por eso, los responsables de la marca ya estarían pensando en el nuevo Defender, un modelo que según la fuente de la marca tendría una capacidad mecánica más sobresaliente que la del actual, y en el que además se pondrá especial énfasis en la versatilidad.
La historia del modelo comenzó hace 61 años, cuando la marca lanzó la denominada Serie I en 1948. La segunda serie apareció en 1958 y la tercera en 1971. En 1971 comenzó a llamarse Defender e incorporó la mayoría de los rasgos estilísticos generales que se mantuvieron a lo largo de los años, hasta la actualidad.