El nuevo Audi A8 L crece concretamente con una longitud de 207,08 pulgadas (5,11 más), una altura de 57,6 pulgadas (2 mm más) y una distancia entre ejes de 122,95 pulgadas (mismo incremento que el largo), mientras que la anchura no varía y se sitúa en 76,7 pulgadas.
El método de construcción en el A8 L hereda la filosofía Audi Space Frame (ASF), en la que la mayor parte del conjunto se fabrica en aluminio, mientras que los montantes B están fabricados en acero endurecido en molde.
El Audi A8 L comparte, pues, la práctica totalidad de la tecnología y características técnicas de su ‘hermano menor’ de batalla corta. De esta forma, incorpora los mismos motores: el gasolina 4.2 FSI V8 de 372 HP y el Diesel 4.2 TDI biturbo de 375 HP (en Europa). Sin embargo, el A8 L presume de poder incorporar una auténtica joya mecánica como es el nuevo propulsor de gasolina 6.3 FSI W12.
El Audi A8 L 6.3 FSI W12 con sistema de inyección directa rinde una potencia de 500 HP, con un torque de 63,75 mkg a 3.250 rpm. Respecto al anterior A8 L 6.0 W12 de 450 HP y 59,18 mkg de par, el nuevo propulsor aumenta su cilindrada, con unos cilindros más largos y un diámetro mayor (diámetro x carrera 86,0 x 90,4 mm). El peso total del nuevo motor es de 545 libras.
El nuevo Audi A8 L 6.3 FSI W12 de 500 CV es capaz de acelerar de 0 a 62 mph en 4,9 segundos, con una velocidad máxima limitada electrónicamente a 155 mph. El consumo medio 19,6 mpg, que representa un ahorro del 12% respecto al bloque anterior.
Leves diferencias estéticas diferencian al A8 L 6.3 W12 del resto de versiones. De forma concreta, la parrilla del radiador incluye una rejilla pintada en negro brillante, además de unas barras cromadas horizontales y unos retrovisores también cromados. El logotipo W12 está visible en la zona delantera y trasera. Precisamente en la zaga, encontramos otra diferencia respecto al resto de variantes, gracias a las dos salidas de escape con forma trapezoidal. Las llantas de aleación también son específicas, de 19 pulgadas de diámetro con 15 radios en neumáticos de medidas 255/45 (de forma opcional, también se pueden elegir unas de 20 y 21 pulgadas). Como buena versión deportiva que es, el sistema de frenado está a la altura de las circunstancias, con unos discos autoventilados de 400 mm de diámetro para las ruedas delanteras y 356 mm para las traseras.
Las tres mecánicas del Audi A8 L se combinan con el nuevo cambio automático Tiptronic con convertidor de torque de ocho velocidades fabricado por el ZF. De serie, el sistema de tracción integral permanente Quattro acompañará a los afortunados viajeros del A8 de batalla larga. De forma opcional, Audi ofrece para el A8 un diferencial deportivo, en el que todo el protagonismo recae en el eje posterior.
Al igual que en el A8 de tamaño normal, el A8 L promete un gran confort, gracias a las suspensiones neumáticas. La firmeza de éstas se puede configurar hasta el grado máximo, mediante el nuevo ordenador MMI Touch. Con este sistema, también podemos seleccionar el nivel de dinamismo del diferencial trasero deportivo, de la dirección activa, del motor y del cambio, de la luz de giro y del pretensado de los cinturones ante situaciones de peligro. Una de las novedades del llamado MMI Touch es que dispone de una zona táctil (similar al touch pad de un ordenador portátil) multifunción, con la que podemos desplazar la pantalla del navegador (con Google Earth integrado).
El nuevo buque insignia en cuanto a lujo y glamour de Audi, este A8 L, no llegará al mercado hasta finales de 2010, y llegará a competir contra los Mercedes Clase S, BMW Serie 7 y Lexus LS con distancia entre ejes larga.