El famoso actor Brad Pitt, conocido por sus papeles en éxitos de taquilla como Fight Club y Once Upon a Time in Hollywood, vivió una experiencia única al ponerse al volante de un auténtico Fórmula 1. Como parte de su preparación para el rodaje de la película F1, Pitt recibió un entrenamiento intensivo de conducción de alto rendimiento con la ayuda del piloto Lando Norris y el equipo de McLaren Racing. A sus 61 años, el actor sorprendió a muchos con su dedicación y valentía al enfrentarse a la pista del Circuito de las Américas en Austin, Texas.
Entrenamiento de Alto Rendimiento: De McLaren 750 a un F1 Real
Antes de subirse al monoplaza, Pitt pasó tiempo entrenando en un McLaren 750, donde Lando Norris le enseñó los aspectos más importantes de la conducción de alto rendimiento. Norris le explicó las zonas de frenado y cómo gestionar los vértices de la pista. Sin embargo, la verdadera emoción comenzó cuando Pitt se sentó al volante del McLaren F1, un coche de $20 millones, para enfrentarse al desafío real. A pesar de las instrucciones y advertencias, la primera vuelta de Pitt fue extremadamente lenta, pero no exenta de emoción.
«Ve rápido, ten cuidado»: El Consejo de McLaren para Pitt
Con un mensaje de advertencia de Zak Brown, director del equipo McLaren, quien le dijo a Pitt: «Son caros, así que tómatelo con calma», el actor se lanzó a la pista. Aunque sus primeras vueltas fueron lentas y con algunos nervios evidentes, con los ojos cerrados y la pregunta de «¿cuál es el radio de giro?», Pitt finalmente se dejó llevar por la experiencia. A pesar de estar acostumbrado a papeles llenos de adrenalina, el actor no pudo evitar sentir el impacto físico y mental de manejar un Fórmula 1.

«Más agallas en la segunda, tercera y cuarta curva»
En un momento del video, después de sus primeras vueltas, Brad Pitt se mostró muy consciente de la necesidad de confianza y valentía para manejar un coche de esta magnitud. «Ahora puedo confiar mucho más. Pensé: ¡Madre mía! ¡Necesito más agallas!» comentó tras sus primeros intentos. En su segunda vuelta, Pitt mostró un gran avance, acelerando más fuerte y frenando con mayor firmeza. Aunque no se revelaron los tiempos exactos, se pudo notar el progreso en su manejo.
La Experiencia Única de un Piloto en la Pista
Lo que más impresionó a Pitt fue la concentración y la presencia total que exige un Fórmula 1. “No conozco ninguna otra cosa que haya hecho que me obligue a estar tan presente”, reflexionó. Para Pitt, el desafío de conducir un monoplaza fue más que una simple actividad cinematográfica: fue una experiencia única, un subidón de adrenalina difícil de olvidar. Después de todo, incluso una estrella de Hollywood tiene que estar completamente sumergida en el momento para poder manejar el poder y la velocidad de un coche de carreras de élite.
El actor, que ha probado casi todo lo que el mundo de los deportes extremos tiene para ofrecer, no dejó de asombrarse por la increíble experiencia de ser parte del mundo de la Fórmula 1.