Fueron en total 789 los dealers que Chrysler LLC se vio obligado a sellar, dejando algo menos de 2,400 concesionarios en todo el país, después de tener 3,200 (es decir, 25% menos). Esto significa que serán cortados 40,000 empleos, una cifra debastadora para la nación.
Aún no se ha cerrado la primera puerta ni liquidado a la primera pesona, pero el caso es que es un anuncio oficial y no tiene reversa. Además, al tener la mayoría de sus plantas totalmente paradas, los dealers que siguen vivos, deberán vivir de los inventarios o de los modelos extranjeros mientras tanto.