Nic Case era amante furibundo de las motocicletas y la velocidad, pero gracias a un accidente en una de ellas quedó fuera de las carreras; pero no por esto dejó de amar la velocidad, así que decidió ‘tele-correr’. Ya había roto el récord de velocidad hace un par de años, pero con el Schumacher Mi3 logró batir nuevamente, esta vez con 30 mph adicionales, llegando a las 161 millas por hora.
De los 46 años que tiene Case, este proyecto le ha llevado medio, junto con una inversión de 4 mil dólares. Este dinero se fue básicamente en elementos como el propulsor R/C de 11 caballos o las 12 baterías de litio. La tecnología que lleva este peligroso juguete es increíble, como por ejemplo la dirección con engranaje giroscópico –igual al de los helicópteros teledirigidos-, esto con el objetivo de que el Schumacher Mi3 no se vuelque con el aire a semejante velocidad.
La hazaña se debe principalmente a la aerodinámica tan cuidada, digna de la NASA, aunque Case anuncia que nunca lo pasó por un túnel de viento. Y como si fuera poco, el Schumacher Mi3 parece tener más osadía, pues su creador anuncia que ha dejado mucho potencial en la mesa de diseño, para sorprender nuevamente. Si quieres una cifra, se anuncia que el Mi4 podría rozar las 200 mph.