Este Dodge Demon de 1972 ha sido completamente reconstruido para disfrutar al volante. El pequeño muscle car de Mopar conserva su inconfundible carrocería, pero bajo el capó esconde un V8 de 340 pulgadas cúbicas llevado hasta las 416 mediante una preparación stroker. El resultado es un coche mucho más potente y capaz que el modelo original.
La preparación se completó en 2004 y utiliza tres carburadores Holley, colector Edelbrock, culatas Performer RPM y colectores de escape Doug’s. Según la prueba realizada en banco de potencia en aquel momento, el motor desarrolla 485 CV y 521 lb-pie de par. La potencia llega al eje trasero mediante una transmisión automática TorqueFlite 727 reconstruida.
El Demon también incorpora importantes mejoras en chasis, frenos y refrigeración. El sistema de frenado utiliza cuatro discos Wilwood, mientras que la suspensión cuenta con brazos de control QA1. La preparación se completa con un diferencial autoblocante, palieres Moser y llantas American Racing de diferentes medidas en ambos ejes.
El apartado mecánico no termina ahí. Un radiador Be Cool con dos ventiladores ayuda a controlar la temperatura del V8, mientras que el sistema Classic Auto Air añade aire acondicionado. Es una combinación que busca mantener el carácter de un muscle car de los años 70 sin renunciar a una utilización más cómoda en carretera.

El cuentakilómetros digital muestra 2.600 millas, pero esa cifra no representa el kilometraje total del coche. El vendedor indica que corresponde a la distancia recorrida desde la restauración, finalizada en 2019, por lo que el kilometraje real del Demon es desconocido.
La carrocería también tiene historia. El coche fue repintado en negro después de abandonar su color original Dark Green Metallic y el cuarto trasero del lado del conductor fue sustituido debido a antiguos daños y trabajos de reparación por óxido. Se incluyen documentación, ficha de fabricación y etiquetas que permiten comprobar parte de su historial.
El estado general parece sólido, aunque existen algunos detalles que el comprador debería comprobar. Entre los defectos declarados aparecen una grieta en el salpicadero del acompañante, un indicador de combustible que funciona de forma irregular y unos carburadores que no disponen de estárter.
En un restomod de estas características, la calidad de la preparación es tan importante como la potencia anunciada. Antes de comprarlo conviene revisar el motor, los tres carburadores, la transmisión y el sistema de refrigeración. También resulta fundamental comprobar que la documentación y las piezas originales coincidan con el vehículo.
El Demon 340 se ha convertido en una alternativa cada vez más interesante dentro del mercado de los muscle cars clásicos. Según los datos de Classic.com, los Demon 340 de 1971 y 1972 rondan una media de 44.875 dólares, mientras que Hagerty sitúa los ejemplares en buen estado cerca de 35.000 dólares y las unidades impecables pueden acercarse a los 75.000.
Este ejemplar modificado no puede valorarse igual que un Demon completamente original. Su atractivo está precisamente en la preparación de 416 pulgadas cúbicas y en las mejoras mecánicas, aunque la pintura, el historial de accidentes y el kilometraje desconocido limitan su valor como pieza de colección. Con una puja de 16.000 dólares y seis días por delante, todavía tiene margen para subir considerablemente.
El Dodge Demon nació en 1971 como una versión deportiva del compacto A-Body de Mopar, compartiendo filosofía con el Plymouth Duster. Su reducido tamaño, el motor V8 340 y una imagen deliberadamente provocadora lo convirtieron rápidamente en uno de los muscle cars compactos más carismáticos de su época.
Hoy, esa combinación de tamaño compacto, V8, diseño atrevido y creciente interés entre los coleccionistas mantiene al Demon como uno de los clásicos americanos más interesantes por su relación entre precio y prestaciones. En este caso, el V8 de 416 pulgadas cúbicas, los 485 CV y el equipamiento moderno convierten al clásico en un restomod pensado para conducir y no simplemente para contemplar.