Las camionetas de tamaño completo no son precisamente autos económicos y sus precios aumentan significativamente cuando consideramos las versiones de lujo. Pensadas para trabajos duros, remolcar botes y caravanas o viajes a la ferretería para cargar sacos de cemento o madera, la idea de camionetas plagadas de lujo podría parecer antagónica, pero no lo es. Para muestra, les presento la 2026 Toyota Tundra Capstone, que bien podríamos denominar el Lexus de las camionetas de Toyota.
Luego de algunas tentativas poco exitosas de Lincoln y Cadillac, la Ford F-150 King Ranch de 2001 fue el primer intento exitoso en el campo de las camionetas de lujo, al que siguieron la GMC Sierra Denali y la Ram Platinum.
Toyota incursionó en este terreno en el 2022 con el lanzamiento de la Toyota Tundra Capstone, diseñada para competir con las camionetas de lujo de alta gama de Detroit y, por supuesto, la Tundra más lujosa y costosa de la historia.
Todos los modelos Tundra 2026 incorporan ahora de serie un tanque de combustible de 32,2 galones (el tanque más pequeño de 22,5 galones ha sido descontinuado), junto con un receptor de enganche de remolque de Clase IV y un arnés de cableado. Toyota también introduce una nueva tapicería de cuero gris claro para los modelos Capstone, asientos ISO Dynamic opcionales para los modelos TRD Pro y un nuevo color de pintura azul «Wave Maker» para los modelos TRD Pro.
Como otras camionetas de esta categoría, la 2026 Toyota Tundra presenta un exterior audaz, con elementos robustos y luces LED que aportan un toque de modernidad. El diseño es atrevido y masculino, pero cuenta con suficientes elementos de estilo originales como para diferenciarse.
El perfil lateral tiene un aspecto imponente gracias a los llamativos ensanchamientos de los guardabarros, los cortes y las ranuras. Cada nivel de acabado ofrece un aspecto y una sensación característicos, que van desde acabados sin pintar hasta acabados cromados, en negro y en color a juego.
En la cima de la línea Tundra se encuentra el Capstone, que sirve como el buque insignia y solo se puede tener con la cabina doble, cama de 6,5 pies, y quizá es la de exteriores más refinado.
El interior de la Tundra resulta realmente espacioso, con numerosos elementos sofisticados de alta gama que le dan un toque especial, sobre todo en el tope de gama Capstone, que abandona su antiguo tapizado blanco, sustituido ahora por un acabado en cuero texturizado Shale Premium, también conocido como gris oscuro, que sigue teniendo un aspecto lujoso y será mucho más fácil de mantener limpio.
El entorno es de puro lujo, con una sensación de solidez y buena construcción, y cuenta con muchos materiales resistentes en todas partes. Los asientos delanteros, revestidos de cuero y ajustables en 10 posiciones, cuentan con calefacción, ventilación y, en el acabado Capstone que probamos, también incluyen una función de masaje.

Los pasajeros de los asientos traseros también están bien atendidos. Además de la gran cantidad de espacio que hay ahí atrás, los asientos traseros son calefactables y ventilados.
Hay plenitud de espacios de almacenamiento en la cabina, pero debido a su naturaleza híbrida, no encontramos espacio bajo el asiento de la segunda fila, ya que allí se guardan las baterías.

La masiva pantalla de 14 pulgadas (35,5 centímetros) toma el protagonismo en el salpicadero, y Toyota parece conocer bien la demografía de sus compradores, pues la funcionalidad del infoentretenimiento es muy básica y fácil de operar, con textos grandes y botones de gran tamaño.
Los acabados inferiores ofrecen una pantalla de solo 8 pulgadas o 20 centímetros, pero ambas son compatibles con Android Auto y Apple CarPlay por conexión inalámbrica.
Los controles de volumen y climatización de la Tundra se manejan mediante una perilla y una fila de botones e interruptores situados debajo de la pantalla y son lo bastante gruesos como para poder realizar ajustes incluso si utilizamos guantes.
El acabado Capstone incluye una pantalla de proyección o HUD a color de 12 pulgadas y un espejo retrovisor digital, así como el asistente de voz inteligente integrado con la funcionalidad “Hey Toyota” para dictar direcciones de navegación, cambiar de estación de radio o ajustar la temperatura de la cabina. Y como todas las Tundras, la Capstone obtiene la suite de características de seguridad activa de Toyota, incluyendo luces altas automáticas, control de crucero adaptable, mantenimiento de carril con centrado activo de carril y frenado de emergencia automático.
Probamos en la autopista el asistente de conducción semi-autonomo de nivel 2 presente en la suite Toyota Safety Sense, y honestamente no repetimos la evaluación, pues su comportamiento me resultó muy inquieto, haciendo ajustes algo abruptos y constantes.
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Roger Rivero es un periodista independiente, miembro de NAHJ, la Asociación Nacional de Periodistas Hispanos, y de NWAPA, la Asociación de Periodistas Automovilísticos del Noroeste. Los vehículos son proporcionados por los fabricantes como préstamo por una semana con fines de reseña. De ninguna manera los fabricantes controlan el contenido de los comentarios.
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