
Ford ha anunciado una nueva llamada a revisión que afecta a 288.314 vehículos por un posible problema en los revestimientos de los rieles del techo, según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras de Estados Unidos (NHTSA). La compañía trabaja para solucionar un defecto que podría generar un peligro para otros conductores si algunas piezas se desprenden mientras el vehículo circula.
El modelo incluido en esta campaña de seguridad es el Ford Explorer fabricado entre 2016 y 2019. El problema está relacionado con las cubiertas de los rieles del techo, que podrían soltarse con el paso del tiempo y terminar separándose del vehículo.
Ford y la NHTSA explican que algunos propietarios pueden detectar señales previas como ruidos de viento más fuertes, chirridos, vibraciones o una separación visible entre la cubierta del techo y la carrocería. Estos síntomas indicarían que la pieza podría estar perdiendo su fijación.
Los propietarios de los vehículos afectados deberán acudir a un concesionario oficial de Ford, donde los técnicos revisarán las cubiertas del techo y realizarán la reparación necesaria sin ningún coste para el cliente.
Las primeras cartas de aviso comenzarán a enviarse el 24 de agosto, mientras que una segunda comunicación con información sobre la solución definitiva llegará durante septiembre. Los conductores también pueden contactar con Ford para obtener más información sobre la campaña de seguridad.
La llamada a revisión, identificada con el número 26S54, busca evitar posibles accidentes y garantizar la seguridad de miles de propietarios del SUV estadounidense.