Las llamadas a revisión forman parte del ADN de la industria automotriz, incluso para los fabricantes con mayores estándares de calidad. Sin embargo, un nuevo informe de iSeeCars revela que no todas las marcas afrontan este problema al mismo nivel, y algunas destacan por retirar una cantidad significativamente mayor de vehículos.
Durante el periodo comprendido entre abril de 2025 y marzo de 2026, Ford encabezó la lista con 19.561.427 vehículos retirados, superando por más de 15 millones a sus competidores más cercanos. Este dato coloca a la marca estadounidense en el centro del debate sobre calidad y control en la industria.
Detrás de Ford aparecen fabricantes como Toyota (4.103.000 unidades) y Stellantis (3.410.572), seguidos por Hyundai, Nissan y Subaru. Aunque las cifras son menores, siguen reflejando la magnitud de las retiradas en un sector cada vez más complejo y tecnológico.
El informe también señala que modelos como el Lincoln Aviator y el Corsair presentan una alta probabilidad de futuras retiradas. Además, el Porsche Taycan podría tener hasta 14,4 veces más retiradas que la media, mientras que Nissan destaca por un aumento significativo en 2026, con más de 669.000 unidades retiradas en solo tres meses.
Según el analista Karl Brauer, conocer el historial de retiradas puede ser clave antes de comprar un coche, ya que permite anticipar posibles problemas y evitar inconvenientes futuros. En un mercado donde la tecnología juega un papel central, los fallos pueden surgir en áreas cada vez más complejas.
El aumento de retiradas también refleja la evolución del automóvil moderno, donde sistemas electrónicos, asistencia a la conducción y electrificación elevan la complejidad. Aun así, las cifras de Ford marcan un récord que obliga a la industria a replantear sus procesos, mientras los consumidores exigen mayor fiabilidad en cada nuevo lanzamiento.