Ford prepara un nuevo SUV en Europa con tecnología de Geely, pero tendrá ADN propio de la ...

Ford y Geely unen fuerzas para crear un SUV de bajas emisiones destinado al mercado europeo, con ...
22/08/2026

Rancez Damian

Ford y Geely unen fuerzas para crear un SUV de bajas emisiones destinado al mercado europeo, con una plataforma china y una puesta a punto inspirada en la tradición deportiva de la marca estadounidense.

El sector del automóvil atraviesa una transformación en la que las grandes alianzas se han convertido en una herramienta clave para reducir costes y acelerar el desarrollo de nuevos modelos. En ese escenario, Ford y Geely han decidido colaborar para desarrollar vehículos destinados a Europa, una asociación que dará lugar a un nuevo SUV fabricado en la planta valenciana de Ford. El proyecto llega mientras Ford intenta reforzar su posición frente al crecimiento de los fabricantes chinos y Geely continúa expandiendo su presencia internacional mediante acuerdos estratégicos.

Una plataforma china para un SUV fabricado en España

La alianza quedó formalizada en julio de 2026 mediante una empresa conjunta centrada en vehículos de bajas emisiones para el mercado europeo. Ford controla el 66% de esta sociedad, mientras que Geely mantiene el 34% restante a través de su filial Centurion Industries. Uno de los elementos más llamativos del acuerdo es que el futuro SUV de Ford utilizará la arquitectura GEA de Geely, una plataforma diseñada para admitir diferentes sistemas de propulsión, incluidos vehículos eléctricos e híbridos enchufables. Esta filosofía permite compartir componentes y procesos de fabricación, reduciendo la complejidad industrial y los costes de desarrollo.

La utilización de una plataforma de Geely no será exclusiva para los productos de Ford. Según la información proporcionada, Geely también utilizará la fábrica de Ford en Valencia para producir algunos de sus propios modelos, reforzando la importancia estratégica de la instalación española dentro de los planes europeos de ambas compañías. La arquitectura GEA ya forma parte de otros proyectos internacionales de Geely y demuestra cómo los fabricantes chinos están pasando de competir únicamente mediante vehículos terminados a convertirse también en proveedores tecnológicos para grandes marcas occidentales.

Ford promete conservar su ADN deportivo

Aunque la base técnica procederá de Geely, Ford quiere que el futuro SUV sea reconocible desde el primer momento como un producto de la compañía. El modelo tendrá un diseño inspirado en los rallyes y una puesta a punto dinámica vinculada al legado deportivo de Ford, un aspecto especialmente importante para diferenciarlo de los modelos que compartan arquitectura. La compañía pretende aprovechar así la flexibilidad de la plataforma GEA sin renunciar a una identidad propia en diseño, comportamiento y experiencia al volante.

La estrategia recuerda a una tendencia cada vez más habitual en la industria: compartir plataformas y tecnologías para reducir costes, pero desarrollar una personalidad completamente diferente para cada marca. Para Ford, este planteamiento puede ser especialmente importante en Europa, donde necesita competir en un segmento SUV dominado por fabricantes tradicionales y, cada vez más, por compañías chinas con estructuras de costes muy competitivas. La combinación de una arquitectura ya desarrollada y una identidad dinámica propia podría permitir acelerar considerablemente el lanzamiento.

El futuro SUV también representa un cambio significativo en la relación entre fabricantes occidentales y chinos. Geely aporta arquitectura eléctrica, capacidad industrial y experiencia en sistemas de propulsión de bajas emisiones, mientras Ford pone sobre la mesa su conocimiento del mercado europeo, su red industrial y una identidad de marca asociada históricamente a la conducción y al mundo de la competición. Si el proyecto consigue combinar correctamente ambos elementos, el SUV podría convertirse en uno de los modelos más importantes de la nueva estrategia europea de Ford.

Por ahora, Ford no ha revelado todas las especificaciones del SUV ni su nombre definitivo, pero la utilización de la plataforma GEA y su fabricación en Valencia ya dibujan las líneas maestras del proyecto. El resultado será un vehículo con tecnología de origen chino, producción española y un comportamiento que Ford promete desarrollar bajo sus propios criterios. Una mezcla que demuestra hasta qué punto está cambiando la industria y que podría marcar el camino para los próximos modelos europeos de la marca.