Chevrolet Spark EV
El Spark EV es un pequeño eléctrico con un toque divertido al volante, pero sus limitaciones lo hacen poco recomendable. Apenas ofrece unos 130 km de autonomía cuando era nuevo, lo que hoy se reduce aún más por la degradación natural de la batería.
Otro problema es su escasa difusión: se vendió en mercados muy puntuales, lo que complica tanto la búsqueda de recambios como la atención técnica. Si buscas un eléctrico de ocasión confiable, el Spark EV es un modelo a evitar.
El Fiat 500e entra por los ojos: diseño atractivo y precio bajo en el mercado de ocasión. Sin embargo, su autonomía de apenas 135 km lo hace poco útil más allá de trayectos urbanos. A eso se suma que fue vendido en mercados limitados, lo que complica encontrar repuestos fuera de Estados Unidos.
Su mantenimiento puede resultar caro y la disponibilidad de talleres especializados no siempre está garantizada. Al final, los aparentes ahorros iniciales se esfuman en gastos de reparaciones y logística.
El i-MiEV fue pionero en la movilidad eléctrica, pero quedó rápidamente obsoleto. Con menos de 100 km de autonomía real, solo sirve para recorridos urbanos mínimos. Su diseño es básico, su conducción poco refinada y su confort interior limitado.
A ello se suma la dificultad para encontrar piezas de recambio y un mercado de servicio muy reducido. Comprar un i-MiEV usado es prácticamente condenarse a un coche de museo con poca utilidad práctica.
El BMW i3 sorprendió con su diseño futurista y el uso de fibra de carbono, pero como usado resulta poco práctico. Su autonomía real rara vez supera los 130 km en las primeras versiones, lo que lo limita a trayectos urbanos muy cortos.
Además, los repuestos son caros y reparar su estructura de carbono puede ser un dolor de cabeza financiero. Aunque atractivo en estética y acabados, el i3 no compensa los costes ocultos que arrastra en el mercado de segunda mano.
El Nissan Leaf original marcó un antes y un después en la movilidad eléctrica, pero comprarlo hoy es un error. Su autonomía inicial rondaba apenas los 117 km y, con el paso del tiempo, el deterioro de las baterías sin sistema de refrigeración activa lo deja muy por debajo de esa cifra.
En climas cálidos el problema es aún más grave, con pérdidas de capacidad que obligan a recargas constantes. Sustituir la batería puede costar tanto como el propio coche, lo que convierte al Leaf de primera generación en una mala inversión.
Relacionadas
Leapmotor C10 2027: cuándo llega a México y qué cambia vs...
C10 es la segunda jugada de Leapmotor en México y llega antes de que...