El Lincoln de 1939 utilizado por Franklin D. Roosevelt recibió el sobrenombre de Sunshine Special gracias a su techo desmontable y se convirtió en el primer automóvil modificado específicamente para uso presidencial. Después del ataque a Pearl Harbor se añadieron neumáticos resistentes a los disparos, cristales blindados y placas de protección. El vehículo estableció buena parte de las características de seguridad que posteriormente definirían a las limusinas presidenciales estadounidenses.
El Lincoln construido para Harry Truman en 1950 recibió el apodo de Bubbletop por su techo de plexiglás, diseñado para que el presidente pudiera ser visto por el público incluso con mal tiempo. Aunque fue concebido para Truman, terminó siendo utilizado con mayor frecuencia por Dwight Eisenhower. En aquella época era habitual que los vehículos presidenciales pasaran de una administración a otra debido al elevado coste de fabricar automóviles tan especializados.
El Lincoln Continental utilizado por John F. Kennedy durante su visita a Dallas el 22 de noviembre de 1963 es uno de los vehículos presidenciales más conocidos de la historia. Identificado por el Servicio Secreto como SS-100-X, el automóvil no fue retirado tras el asesinato: fue reconstruido con un techo permanente y blindaje de titanio. Continuó prestando servicio presidencial durante otros catorce años antes de retirarse definitivamente en 1977.
El Lincoln Continental presidencial de 1972 representó un cambio importante respecto a sus antecesores porque fue el primer automóvil presidencial de desfile diseñado y construido desde el principio como vehículo blindado. La limusina también quedó ligada a otro episodio histórico cuando Ronald Reagan fue tiroteado en 1981 mientras se dirigía hacia ella a las puertas de un hotel de Washington. Actualmente, su doble relación con la seguridad presidencial y aquel atentado forma parte de su importancia histórica.
El Lincoln utilizado por Richard Nixon recorrió aproximadamente 50.000 millas a través de 32 países, incluyendo importantes viajes diplomáticos a Rusia y China. Bajo su elegante carrocería incorporaba más de 4.000 libras de blindaje adicional. Además, tuvo una vida presidencial excepcionalmente larga: continuó en servicio durante las administraciones de Lyndon Johnson, Nixon, Gerald Ford y Jimmy Carter antes de retirarse en 1978.
La limusina de desfile utilizada por Ronald Reagan en 1984 forma parte de una recreación completa de un séquito presidencial del Servicio Secreto en la Biblioteca Presidencial Reagan. El automóvil no se presenta aislado, sino junto a otros vehículos que formaban parte de una caravana oficial y al retirado Air Force One. La exposición permite apreciar hasta qué punto una visita presidencial dependía de una compleja infraestructura de seguridad y transporte.
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