Aunque la Ford F-150 no fue la primera pick-up de la marca, su debut oficial con ese nombre llegó en 1975. La familia F-Series había comenzado su historia mucho antes, en 1948, pero fue necesario esperar casi tres décadas para que apareciera la denominación F-150.
La llegada de este nombre marcó una nueva etapa para la gama de camionetas de Ford. Con el paso de los años, la F-150 terminaría convirtiéndose en uno de los modelos más reconocidos y vendidos del mercado estadounidense.
La historia de Ford como fabricante de vehículos comerciales comenzó antes de la F-Series. En 1917, casi nueve años después del lanzamiento del Model T, la compañía presentó el Ford Model TT, considerado su primer camión.
A diferencia de las pick-ups actuales, el Model TT no incorporaba una caja de carga integrada. El comprador debía adquirirla por separado a un fabricante externo, aunque en 1925 Ford comenzó a ofrecer una configuración con una caja que ya se aproximaba mucho más al diseño tradicional de una pick-up.
Actualmente resulta difícil imaginar una F-150 sin una versión con tracción a las cuatro ruedas, especialmente teniendo en cuenta el uso que muchos clientes hacen de estas pick-ups. Sin embargo, esta tecnología no estuvo disponible en las primeras generaciones de la F-Series.
Las dos primeras generaciones de la gama no ofrecieron una opción 4×4 hasta 1959, aproximadamente 11 años después del lanzamiento de la F-Series en 1948. Hoy, en cambio, la tracción total forma parte fundamental de la oferta de la pick-up.
El nombre Bigfoot está ligado a los orígenes de los monster trucks modernos. El primer ejemplar fue construido en 1975 utilizando la carrocería y el chasis de una Ford F-250, que posteriormente recibió enormes neumáticos para transformarse en un vehículo completamente diferente.
Aquella preparación ayudó a establecer una fórmula que acabaría convirtiéndose en todo un fenómeno del motor. Los monster trucks terminaron conquistando al público con sus enormes ruedas, suspensiones extremas y espectaculares exhibiciones.
En 2018, Ford alcanzó un importante hito comercial al superar el millón de unidades de la F-Series vendidas a nivel mundial. La cifra refleja la enorme dimensión que ha alcanzado esta familia de pick-ups a lo largo de las décadas.
Ese ritmo de ventas se tradujo, según la referencia utilizada, en una media aproximada de una camioneta de la F-Series cada 30 segundos durante cada día. La F-150 es la integrante más conocida de una familia que se ha convertido en una pieza fundamental del mercado estadounidense.
La denominación F150 no pertenece únicamente a Ford. En 2011, Ferrari presentó un monoplaza de Fórmula 1 llamado inicialmente Ferrari F150 para conmemorar los 150 años de la unificación italiana.
Ford cuestionó el uso de esa denominación por motivos relacionados con su marca registrada. Ferrari terminó modificando el nombre del monoplaza y pasó a denominarlo Ferrari 150 Italia, evitando así mantener la denominación F150 utilizada por la pick-up estadounidense.
En 2015, Ford introdujo una de las transformaciones más importantes de la historia reciente de la F-150: una carrocería de aluminio diseñada para reducir el peso del vehículo y mejorar su eficiencia.
El cambio permitió ahorrar alrededor de 700 libras, unos 318 kilos, respecto a la generación anterior. La reducción de masa contribuyó a mejorar el consumo de combustible y también tuvo efectos sobre el comportamiento general de la pick-up, convirtiéndose en una de las innovaciones más destacadas de aquella generación.
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