El Audi Q8 de 2025 encabeza esta selección gracias a una medición de apenas 56,2 decibelios a 113 km/h, según las pruebas realizadas por Edmunds. El ensayo se llevó a cabo manteniendo una velocidad constante y colocando el micrófono en una posición lo más similar posible entre los diferentes vehículos analizados. Este resultado convierte al SUV alemán en el modelo más silencioso de la clasificación y demuestra el trabajo realizado por Audi para reducir los ruidos que llegan al habitáculo. La cifra resulta especialmente destacada para un vehículo de su tamaño, ya que el aislamiento acústico debe controlar tanto el sonido de rodadura como el generado por el viento durante los desplazamientos por carretera.
El Rolls-Royce Spectre de 2024 se queda a solo dos décimas del Audi Q8, con una medición de 56,4 decibelios a 113 km/h realizada por Edmunds. Este exclusivo coupé eléctrico tenía un precio de referencia de 558.700 dólares y representa una de las apuestas más lujosas de la firma británica. La ausencia de un motor de combustión elimina una de las principales fuentes de ruido mecánico, aunque eso no garantiza por sí solo un interior silencioso. El trabajo de aislamiento debe centrarse especialmente en el sonido de los neumáticos, el viento y el contacto con el asfalto. Su resultado demuestra hasta qué punto Rolls-Royce ha convertido el silencio en una parte fundamental de la experiencia de viajar.
El Bentley Bentayga de 2025 ocupa la tercera posición con un registro de 58,1 decibelios a 113 km/h, según las mediciones de Edmunds. El resultado lo sitúa muy cerca del Audi Q8 y del Rolls-Royce Spectre, a pesar de tratarse de un SUV de grandes dimensiones y una carrocería elevada. Su capacidad para mantener el ruido exterior bajo control demuestra que el tamaño no tiene por qué estar reñido con el confort acústico. En los desplazamientos largos, el aislamiento del habitáculo permite reducir la fatiga de los ocupantes y mantener una conversación sin necesidad de elevar demasiado la voz. Es una de las características que explican el posicionamiento prémium del modelo británico.
El BMW X7 de 2025 registra 58,5 decibelios a 113 km/h en las pruebas de Edmunds, apenas cuatro décimas más que el Bentley Bentayga. Este SUV de grandes dimensiones demuestra que también es posible combinar una carrocería familiar de tres filas de asientos con un elevado nivel de aislamiento acústico. Su resultado lo mantiene entre los vehículos más silenciosos de la clasificación y resulta especialmente interesante para quienes realizan viajes frecuentes con varios pasajeros. La reducción del ruido de rodadura y del viento contribuye a que las plazas delanteras y traseras disfruten de una experiencia más relajada durante los trayectos por autopista.
El BMW iX de 2025 obtiene una medición de 59,1 decibelios a 113 km/h en el ensayo de Edmunds. Se trata del segundo modelo de BMW que aparece entre los cinco primeros puestos, después del X7, aunque en este caso utiliza un sistema de propulsión completamente eléctrico. La ausencia de un motor de combustión reduce el ruido mecánico, pero deja más expuestos otros sonidos, especialmente los procedentes de los neumáticos y del viento. Por eso, el resultado del iX demuestra que contar con una mecánica eléctrica no garantiza automáticamente un habitáculo más silencioso. Su aislamiento sigue siendo una parte esencial para ofrecer el confort esperado en un SUV prémium de estas características.
El Rolls-Royce Cullinan de 2019 registró 62 dBA a 113 km/h en una prueba publicada por Car and Driver, que utilizó un sonómetro Bruel & Kjaer de clase 1. Aunque la cifra lo sitúa por encima de los modelos anteriores, sigue siendo un resultado destacado para un SUV de grandes dimensiones. Es importante tener en cuenta que esta medición procede de otra publicación, utiliza una unidad y un instrumento diferentes y corresponde a un año de fabricación anterior. Por tanto, no debe interpretarse como una comparación directa con las cifras obtenidas por Edmunds. Aun así, el Cullinan demuestra que el aislamiento acústico ha sido una de las prioridades de Rolls-Royce en sus vehículos de representación.
El Kia Telluride Hybrid SX Prestige de 2027 registró 63,8 decibelios a 113 km/h en las pruebas de Edmunds, con un resultado más silencioso que el Hyundai Palisade Hybrid en esa comparativa. Su presencia en esta selección resulta especialmente llamativa porque se trata de un modelo de una marca generalista, alejado de los precios habituales de los SUV de lujo que dominan los primeros puestos. La medición corresponde al acabado SX Prestige, por lo que las cifras pueden variar según la configuración, los neumáticos y las condiciones de la carretera. Aun con esas diferencias, el Telluride demuestra que un vehículo familiar híbrido también puede ofrecer un buen aislamiento acústico durante los desplazamientos por autopista.
La Ford F-150 Lariat PowerBoost 4×4 de 2021 registró 64 dBA a 113 km/h en una prueba de Car and Driver. Es la única pick-up de esta selección y demuestra que un vehículo concebido para el trabajo también puede ofrecer un habitáculo relativamente silencioso durante los viajes por carretera. La medición corresponde a una configuración concreta con acabado Lariat y sistema híbrido PowerBoost, por lo que no representa necesariamente el comportamiento acústico de todas las versiones de la F-150. Su resultado resulta interesante porque sitúa a esta gran camioneta en un nivel de ruido interior comparable al de varios SUV, alejándose de la imagen tradicional de las pick-ups como vehículos especialmente ruidosos.
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