El Porsche 718 Cayman encabeza el estudio de retención de valor de iSeeCars correspondiente a 2026. Según el análisis, las unidades con cinco años de antigüedad habían perdido solo un 9,6 % de su valor, un resultado excepcional frente a la depreciación habitual de los automóviles. Su configuración de motor central, su comportamiento deportivo y el atractivo de la marca ayudan a explicar por qué mantiene una posición tan sólida en el mercado de ocasión.
El informe analiza operaciones de compraventa realizadas entre marzo de 2025 y febrero de 2026, por lo que sus resultados reflejan las condiciones de ese periodo y no garantizan una evolución idéntica en el futuro. Para quien esté pensando en comprar uno, conservar buena parte del precio original puede reducir el coste de propiedad a largo plazo. Eso sí, el precio de adquisición, el seguro y el mantenimiento siguen siendo elevados, incluso cuando la depreciación es reducida.
El Subaru BRZ demuestra que no hace falta comprar un deportivo de lujo para encontrar un modelo con una depreciación contenida. Según el mismo estudio de iSeeCars, este coupé de tracción trasera perdió un 23,7 % de su valor en cinco años, frente al 41,8 % de media registrado por los vehículos analizados. La diferencia supone una ventaja de 18,1 puntos porcentuales respecto al conjunto del estudio.
Su atractivo reside en una fórmula centrada en el placer de conducción: motor delantero, tracción trasera y un planteamiento pensado para disfrutar de las curvas sin recurrir a cifras de potencia extremas. Esta combinación puede contribuir a mantener el interés entre los aficionados, especialmente en un mercado donde los deportivos compactos tienen una oferta limitada. Para quienes buscan un coche divertido con un presupuesto relativamente moderado, el BRZ combina una compra más accesible con una retención de valor superior a la media.
El Toyota Corolla Hatchback aparece entre los diez modelos que mejor conservan su valor en el análisis de iSeeCars. El compacto japonés registró una depreciación del 25,5 % en cinco años, muy por debajo del 41,8 % de media del estudio. Su presencia en esta clasificación demuestra que la buena retención de valor no es exclusiva de los deportivos o de los vehículos prémium.
El Corolla destaca por su planteamiento práctico, su versatilidad para el uso diario y la reputación de Toyota en materia de fiabilidad. Estas cualidades pueden favorecer su demanda en el mercado de segunda mano, donde muchos compradores buscan un coche funcional y con costes de utilización razonables. Aunque el resultado depende del kilometraje, el estado y el equipamiento de cada unidad, el Corolla Hatchback ofrece una combinación interesante de utilidad y depreciación contenida para quienes quieren controlar el coste de propiedad.
El Toyota GR Supra también destaca por sus expectativas de valor residual. Según las previsiones de Kelley Blue Book (KBB), este coupé deportivo conservaría el 56 % de su valor después de cinco años, lo que le permite situarse entre los modelos destacados de su categoría en los premios de valor de reventa de la entidad estadounidense.
Es importante distinguir esta cifra de una depreciación calculada a partir de ventas reales: se trata de una previsión elaborada mediante la metodología de KBB. Aun así, mantener más de la mitad del valor original después de cinco años constituye un resultado favorable para un deportivo. Su diseño, sus prestaciones y su posicionamiento dentro de la gama de Toyota pueden contribuir a mantener el interés de los aficionados. Como siempre, el kilometraje, el estado mecánico y la evolución del mercado determinarán el precio real de reventa.
El Toyota Prius demuestra que la eficiencia energética también puede ir acompañada de una buena retención de valor. Kelley Blue Book prevé que el modelo conserve el 53,1 % de su precio después de cinco años, lo que lo sitúa como referencia entre los híbridos en sus premios de valor de reventa.
Su sistema de propulsión electrificado y su enfoque en la reducción del consumo lo convierten en una alternativa interesante para quienes recorren muchos kilómetros. Además, el mercado de segunda mano puede valorar positivamente la combinación de eficiencia y practicidad que ofrece este modelo. No obstante, la previsión no garantiza el precio que obtendrá un propietario concreto: la condición del vehículo, el kilometraje, el historial de mantenimiento y la demanda local siguen siendo factores decisivos. Para quienes comparan distintos híbridos, un valor residual elevado puede ayudar a reducir el coste total de propiedad.
El Lexus RC F ocupa una posición destacada en la clasificación de depreciación de vehículos de lujo elaborada por CarEdge. Según sus datos, este coupé deportivo conserva el 72,6 % de su valor después de cinco años, un resultado especialmente llamativo en una categoría donde los precios pueden caer con rapidez.
Su personalidad se apoya en un motor V8 atmosférico, una puesta a punto deportiva y una imagen diferenciada dentro del segmento prémium. Este tipo de configuración puede atraer a aficionados que buscan una experiencia mecánica cada vez menos frecuente entre los deportivos modernos. Sin embargo, el porcentaje de CarEdge representa una estimación de valor residual y no una garantía de precio de venta. La versión, el kilometraje y el estado de conservación pueden cambiar notablemente la valoración de cada unidad. Perder menos valor puede convertir al RC F en una compra interesante a largo plazo, siempre que se tenga en cuenta su coste de mantenimiento.
El Lexus LC 500 también figura entre los modelos de lujo con mejor retención de valor, con un 70,7 % conservado después de cinco años, según la clasificación de CarEdge. Este gran turismo combina una carrocería de diseño llamativo con un planteamiento orientado a los viajes confortables y unas prestaciones acordes con su posicionamiento prémium.
Su motor V8 atmosférico y su carácter exclusivo lo diferencian de muchos coupés actuales, cada vez más centrados en la electrificación y los motores turboalimentados. El porcentaje de valor residual lo sitúa cerca de los primeros puestos de su categoría, aunque no debe interpretarse como una promesa sobre el precio que alcanzará cualquier ejemplar. El LC 500 comparte ese 70,7 % con el Lexus IS 500 en la misma clasificación. Para un comprador, su diseño, su mecánica y su exclusividad pueden resultar atractivos, pero el coste de mantenimiento sigue siendo un factor importante.
El Lexus IS 500 completa la lista con una fórmula poco frecuente en las berlinas deportivas actuales: un motor V8 atmosférico instalado en una carrocería relativamente compacta. Según CarEdge, el modelo conserva el 70,7 % de su valor después de cinco años, el mismo porcentaje que el Lexus LC 500 en esa clasificación de vehículos de lujo.
Su mecánica y su planteamiento de tracción trasera le aportan una personalidad particular frente a muchos rivales que utilizan motores de menor cilindrada con turbocompresores. Esa singularidad puede favorecer su atractivo entre quienes buscan un deportivo discreto para el uso cotidiano, aunque la demanda y la disponibilidad varían según el mercado. Como ocurre con los demás modelos de esta selección, las cifras representan referencias estadísticas y no aseguran un resultado individual. El estado, el historial de revisiones y el kilometraje serán determinantes para conservar su valor en una futura venta.
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