El Mazda CX-5 de 2021 y 2022 obtuvo calificaciones deficientes en protección de cabeza y cuello, tórax y sistemas de retención durante la prueba del IIHS centrada en los pasajeros traseros. El maniquí utilizado en el ensayo mostró que el cinturón abdominal se desplazaba desde la pelvis hasta la zona del abdomen, en lugar de permanecer correctamente colocado sobre los huesos de la cadera. Este movimiento puede concentrar las fuerzas del impacto sobre tejidos y órganos internos, aumentando el riesgo de lesiones. El resultado puso de manifiesto que un vehículo puede ofrecer una protección diferente en las plazas delanteras y traseras, algo especialmente importante en un SUV familiar utilizado habitualmente para transportar pasajeros.
El Honda HR-V obtuvo una calificación deficiente en protección de cabeza y cuello y en sus sistemas de retención traseros durante la evaluación actualizada del IIHS. El ensayo detectó un fenómeno conocido como submarining, que se produce cuando el cuerpo del ocupante se desliza por debajo del cinturón abdominal durante una colisión frontal. Cuando sucede, el cinturón puede dejar de sujetar correctamente la pelvis y ejercer presión sobre la zona abdominal. El resultado resulta especialmente relevante en un SUV compacto que puede utilizarse como vehículo familiar, ya que demuestra que el espacio de las plazas traseras y la correcta geometría de los cinturones son factores fundamentales para proteger a los pasajeros.
El Chevrolet Equinox presentó resultados deficientes tanto en protección de cabeza y cuello como en protección del tórax durante la prueba reforzada del IIHS. La evaluación mostró que los pasajeros de la segunda fila podían estar expuestos a un riesgo de lesiones superior al esperado en determinadas condiciones de impacto. La combinación de dos categorías con una calificación negativa evidencia que la protección trasera no alcanzaba el nivel conseguido por otros modelos en la misma prueba. En un crossover pensado para familias y desplazamientos cotidianos, la diferencia entre la seguridad de las plazas delanteras y las traseras es un aspecto que conviene tener en cuenta al comparar vehículos.
El Hyundai Tucson recibió calificaciones deficientes en protección de cabeza y cuello y en protección del tórax en la evaluación del IIHS. Durante el impacto, el maniquí situado en la parte trasera se desplazó hacia delante hasta quedar muy cerca del respaldo del asiento delantero, una señal de que los sistemas de retención permitían demasiado movimiento del cuerpo. Esa proximidad aumenta la posibilidad de que la cabeza entre en contacto con elementos del habitáculo durante una colisión. El resultado muestra la importancia de limitar el desplazamiento de los pasajeros traseros y de mantener una separación suficiente respecto a los asientos delanteros.
El Jeep Renegade fue uno de los nueve SUV compactos que recibieron una calificación deficiente en una evaluación del IIHS publicada en diciembre de 2022. En el ensayo, la cabeza del maniquí situado en la parte trasera golpeó con fuerza el pilar C, la estructura que se encuentra detrás de las puertas posteriores y junto a la zona de carga. Este contacto contribuyó al resultado negativo en protección de cabeza y cuello. En un vehículo de dimensiones contenidas, la distancia entre los ocupantes y los elementos estructurales del habitáculo puede ser especialmente importante, aunque el tamaño por sí solo no explica el resultado de una prueba de seguridad.
La Ram 1500 Crew Cab del año modelo 2027 obtuvo una calificación deficiente en la prueba frontal de solapamiento moderado del IIHS. Este ensayo reproduce una colisión en la que solo una parte del frontal del vehículo absorbe el impacto, poniendo a prueba la resistencia de la estructura y la capacidad del habitáculo para proteger a sus ocupantes. La nota más baja de la escala indica que el modelo presentó carencias importantes en los criterios evaluados. El resultado recuerda que el tamaño y el peso de una pick-up no garantizan por sí solos una buena protección cuando se produce un choque frontal parcial.
La Ford F-150 Lightning recibió una calificación deficiente en la prueba frontal de solapamiento moderado, según la evaluación de vehículos eléctricos publicada por el IIHS en septiembre de 2025. El resultado formó parte de una comparación que incluyó siete modelos eléctricos y demostró que la presencia de una batería de gran tamaño y el elevado peso del vehículo no garantizan una mejor protección estructural. La prueba está diseñada para comprobar cómo responde el habitáculo ante un impacto que afecta solo a una parte del frontal, por lo que la seguridad depende de factores como la estructura, la gestión de las fuerzas y el espacio de supervivencia de los ocupantes.
El Audi Q3 obtuvo una calificación deficiente en la prueba frontal de solapamiento moderado del IIHS, situándose entre los modelos peor valorados de su grupo de SUV pequeños. El resultado demuestra que el posicionamiento premium y el precio de compra no garantizan automáticamente una protección estructural superior. Esta evaluación se refiere al vehículo y a la configuración examinados por el instituto, por lo que no debe extrapolarse sin más a todas las generaciones o versiones del Q3. Para los compradores, la prueba sirve como recordatorio de que conviene consultar los resultados independientes de seguridad y no basarse únicamente en la reputación de una marca.
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