Icónico por el cine, pero flojo en la vida real. Poco potente, con problemas de calidad y una historia empresarial caótica que lo convirtió más en pieza de colección que en buen proyecto.
Quiso innovar con seguridad y diseño, pero terminó siendo pesado, lento y lleno de fallas. Producción corta y muchos problemas sin resolver.
Tenía la difícil tarea de reemplazar al E-Type y no estuvo a la altura. Motor potente, pero problemas de confiabilidad y diseño discutido.
Gran idea (motor central accesible), mala ejecución. Motores débiles al inicio y problemas graves como incendios marcaron su reputación.
Elegante y cómodo, pero con fallas crónicas de motor y sobrecalentamiento. Mantenerlo en buen estado puede ser muy costoso.
Prometía lujo accesible con buen rendimiento, pero los problemas eléctricos y mecánicos arruinaron su imagen.
Ingeniería interesante, pero mala calidad de construcción y problemas de óxido lo volvieron poco confiable con los años.
Diseño único y amplio interior, pero pesado, poco eficiente y con calidad cuestionable. No envejeció bien.
Uno de los mayores fracasos de la historia. Mucho marketing, diseño polémico y poco valor real para los compradores.
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