Más de la mitad de los propietarios de un BMW M5 de 2012 que participaron en una encuesta de Consumer Reports comunicaron problemas de consumo de aceite. La publicación situó a este modelo como el peor de su clasificación de vehículos usados con esta incidencia.
En una berlina deportiva de altas prestaciones es habitual prestar especial atención a los niveles de los líquidos entre revisiones, pero que la mayoría de los encuestados señale este problema es un dato preocupante. Por eso, quienes estén interesados en adquirir una unidad de segunda mano deberían solicitar el historial de mantenimiento y comprobar las intervenciones relacionadas con el motor.
El Acura MDX de los años comprendidos entre 2010 y 2013 también aparece entre los modelos señalados por Consumer Reports. Según los resultados de su encuesta, entre el 10 % y algo más del 20 % de los propietarios comunicaron problemas de consumo de aceite, dependiendo del año de fabricación.
La diferencia entre ambos extremos indica que la incidencia no afectó por igual a todas las versiones. Por ello, quienes busquen este SUV prémium de segunda mano deberían comprobar el año concreto de fabricación y revisar su historial de mantenimiento antes de comprarlo.
El Subaru Tribeca registró una proporción elevada de quejas por consumo de aceite. Aproximadamente uno de cada cuatro propietarios encuestados por Consumer Reports señaló esta incidencia en las unidades fabricadas entre 2010 y 2014.
El reducido volumen comercial del modelo también influye a la hora de interpretar los resultados. Encontrar unidades de segunda mano puede resultar complicado y las muestras de propietarios son más pequeñas que las de vehículos superventas. Aun así, una proporción tan elevada de quejas justifica realizar una inspección exhaustiva antes de adquirirlo.
Consumer Reports incluyó al Chevrolet Equinox de 2010 a 2013 con motor de 2,4 litros entre los vehículos usados con tendencia a consumir aceite en exceso. Como alternativa, la publicación recomendó valorar el Toyota RAV4.
La advertencia se refiere a una motorización y un periodo de fabricación concretos, por lo que no debe extenderse a todas las generaciones del Equinox. Quienes estén interesados en una unidad de esos años deberían preguntar por la frecuencia con la que se rellenaba el aceite y comprobar si el motor recibió alguna reparación relacionada con esta incidencia.
Una encuesta de Consumer Reports de 2014 reveló que los BMW Serie 5 equipados con motores V8 tenían una probabilidad 27 veces mayor de presentar un consumo excesivo de aceite que los vehículos utilizados como grupo de comparación.
El dato sitúa a BMW entre las marcas más señaladas por este problema en el informe. Sin embargo, conviene interpretar correctamente la cifra: hace referencia a una probabilidad comparativa y no significa que todos los vehículos afectados consuman la misma cantidad de aceite. Además, la advertencia se limita a las versiones V8 y no incluye las variantes de seis cilindros.
El BMW Serie 7 de 2009 a 2012 equipado con el motor N63 V8 estuvo incluido en el acuerdo judicial Bang contra BMW, relacionado con el consumo excesivo de aceite. El pacto contemplaba el reembolso de hasta 10 dólares por cada cuarto de aceite, con un máximo de siete cuartos.
Aunque la compensación era reducida en comparación con el precio de una berlina de lujo de estas características, el acuerdo dejó constancia documental del problema. Antes de comprar una unidad usada, conviene comprobar si estaba incluida en el procedimiento y qué reparaciones recibió durante su vida útil.
El motor de gasolina 2.4 de cuatro cilindros 2AZ-FE de Toyota acumuló quejas por consumo de aceite en Norteamérica desde el año modelo 2006. En enero de 2015, el fabricante amplió la cobertura de garantía relacionada con esta incidencia.
El Toyota Camry de 2007 a 2009 equipado con esta mecánica aparece entre los modelos que conviene revisar antes de comprar. La ampliación de garantía refleja que Toyota reconoció un patrón de problemas, aunque las condiciones concretas de cobertura son fundamentales. Por eso, resulta recomendable comprobar si el vehículo recibió las reparaciones correspondientes.
Alrededor de un millón de Honda Civic de 2016 a 2018 y CR-V de 2017 a 2018 estuvieron incluidos en una ampliación de garantía relacionada con problemas en sus motores 1.5 turbo. Honda extendió la cobertura del sistema de propulsión de cinco años o 50.000 millas a seis años con kilometraje ilimitado.
En este caso, el problema no era el consumo clásico de aceite, sino su dilución con gasolina. Esta diferencia es importante porque se trata de dos incidencias distintas, aunque ambas afectan a la lubricación del motor. Los propietarios y compradores de segunda mano deberían consultar con un concesionario si una unidad concreta está incluida en la cobertura.
El Volkswagen Tiguan aparece en una lista elaborada por un mecánico sobre SUV cuyo mantenimiento puede resultar especialmente costoso. Entre los problemas mencionados figuran el consumo de aceite y las posibles reparaciones del sistema multimedia, que pueden alcanzar varios miles de dólares.
A diferencia de los casos anteriores, esta advertencia procede de la experiencia de un profesional y no de una encuesta estadística. Tampoco se especifica cuánto aceite puede consumir el motor. Por tanto, lo más recomendable es solicitar el historial de mantenimiento, comprobar posibles reparaciones anteriores y realizar una inspección mecánica antes de cerrar la compra.
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