El Geely Starray EM-i ha aterrizado en España con una propuesta que busca competir directamente por el comprador que tradicionalmente mira modelos de marcas como Dacia, Seat y otras firmas generalistas. La clave está en combinar carrocería SUV, tecnología híbrida enchufable y un equipamiento muy completo desde las versiones iniciales. Geely comenzó su desembarco comercial español en 2026 con este modelo y el eléctrico E5, dentro de una estrategia que contempla ampliar su gama hasta nueve modelos y alcanzar alrededor de 100 puntos de venta en 2027.
El precio del Starray EM-i se ha convertido en uno de los argumentos más importantes de Geely para ganar compradores en España. Su tarifa oficial arrancó en 33.490 euros, pero las campañas comerciales han situado el precio de acceso financiado en torno a 25.215 euros, incluyendo descuentos y el adelanto del Programa Auto+. Esta estrategia coloca al modelo chino en una posición especialmente agresiva frente a SUV generalistas que tradicionalmente han construido su atractivo alrededor del precio.
Con 4,74 metros de longitud, el Starray EM-i juega en una categoría superior a la de muchos SUV urbanos que dominan las listas de ventas españolas. Además, ofrece un maletero de 528 litros que puede alcanzar los 2.065 litros con los asientos traseros abatidos. Esta combinación de dimensiones, espacio interior y capacidad de carga permite a Geely atacar a compradores que buscan un vehículo familiar sin necesidad de saltar directamente a modelos premium.
El sistema híbrido enchufable combina un motor de gasolina 1.5 de 100 CV con un motor eléctrico de 218 CV, ofreciendo una arquitectura pensada para reducir el consumo en desplazamientos cotidianos sin renunciar a una gran autonomía en viajes largos. Dependiendo de la batería elegida, la autonomía eléctrica llega hasta 136 kilómetros y la autonomía combinada homologada alcanza hasta 1.055 kilómetros. En las versiones con batería de 29,8 kWh también existe carga rápida en corriente continua de hasta 60 kW.
Geely apuesta por ofrecer desde las versiones iniciales una dotación tecnológica y de seguridad muy amplia. El Starray EM-i incorpora sistemas de asistencia a la conducción, conectividad y diferentes funciones de confort que normalmente obligan a subir de acabado en muchos vehículos generalistas. Esa estrategia es importante para entender cómo pretende atraer a compradores que ya no quieren pagar suplementos por elementos que consideran imprescindibles en un coche moderno.
El carácter híbrido enchufable del Starray EM-i le permite acceder a la etiqueta CERO de la DGT, un factor especialmente relevante para conductores que circulan habitualmente por grandes ciudades españolas. La posibilidad de realizar buena parte de los trayectos diarios utilizando electricidad y reservar el motor térmico para viajes largos puede resultar atractiva frente a modelos exclusivamente de combustión. Según la ficha técnica, la versión de acceso declara 83 kilómetros de autonomía eléctrica WLTP, mientras que las variantes con batería de mayor capacidad llegan hasta 136 kilómetros.
El verdadero desafío para Geely no será únicamente vender el Starray EM-i, sino construir una red de ventas y posventa capaz de competir con fabricantes que llevan décadas establecidos en España. La marca parte con una presencia todavía pequeña: en mayo de 2026 se registraron 18 unidades del Starray EM-i y 119 acumuladas entre enero y mayo, cifras muy alejadas de los grandes superventas del mercado. Sin embargo, la expansión prevista hasta 100 puntos de venta en 2027 demuestra que Geely pretende convertir su entrada en España en un proyecto a largo plazo.