Desde el 1 de enero de 2026 entraron en vigor modificaciones arancelarias para determinados productos procedentes de países con los que México no tiene un tratado de libre comercio. En el sector automovilístico, los vehículos importados desde China pueden afrontar aranceles de hasta el 50%, una medida que elevó la presión sobre las marcas que dependen de la importación directa. La Secretaría de Economía justificó los cambios como parte de una estrategia para fortalecer la producción nacional y reducir determinadas dependencias de importaciones.
Aquí aparece la principal diferencia. JAC cuenta desde hace años con una planta de ensamble en Ciudad Sahagún, Hidalgo, donde sus vehículos se comercializan bajo el sello de producción mexicana. Por esta razón, la compañía evita el arancel que grava la importación directa de vehículos terminados desde China. La planta utiliza un sistema Semi-Knocked Down (SKD), mediante el cual determinados componentes llegan parcialmente desmontados para completar el proceso en México.
El efecto más visible para el comprador está en el precio. JAC presentó el JAC 4 2027 desde 369.000 pesos mexicanos, manteniendo una estrategia de precio competitivo pese al nuevo contexto comercial. La empresa atribuye esta capacidad al ensamblaje nacional y a una red de proveedores que permite integrar progresivamente más componentes fabricados en México.
La situación es más compleja que simplemente decir que JAC está completamente protegida. Su producción sigue utilizando un modelo SKD y una parte importante de los componentes procede del extranjero. Al mismo tiempo, la compañía asegura haber desarrollado una red de proveedores mexicanos y una estrategia de localización para contener costes. Por tanto, el arancel sobre vehículos terminados no se traslada de la misma manera a JAC, aunque la evolución de los costes de componentes y logística sí puede influir en sus precios.
En el mercado mexicano, el cambio de año-modelo suele venir acompañado de actualizaciones de equipamiento, cambios de versiones y ajustes de precio. Para las marcas chinas, el nuevo escenario arancelario añade otra variable. Un análisis de Expansión señala que el inventario adquirido antes de la entrada en vigor de los nuevos aranceles permitió a varias marcas amortiguar inicialmente el impacto, pero que esa protección disminuye a medida que se agotan las unidades anteriores.
La planta de Hidalgo se ha convertido en una pieza estratégica para la marca. JAC anunció una inversión de 3.000 millones de pesos destinada a ampliar el complejo, aumentar su capacidad de producción y desarrollar nuevas áreas logísticas. La compañía también trabaja en incrementar el contenido nacional de sus vehículos, un movimiento que busca reducir la exposición a factores externos y mantener competitivos sus precios.
Quien esté comparando JAC con otras marcas de origen chino debe comprobar dónde se fabrica o ensambla cada vehículo concreto, porque no todos los modelos que llegan al mercado mexicano tienen la misma estructura industrial. Mientras JAC aprovecha su producción nacional para esquivar el arancel aplicado a los vehículos importados terminados, otras marcas dependen en mayor medida de las importaciones. Esa diferencia puede repercutir en el precio final, aunque cada fabricante decide cuánto del incremento de costes traslada al consumidor.
El caso de JAC es diferente al de una marca que importa directamente vehículos terminados desde China. Su ensamblaje mexicano reduce el impacto directo del arancel del 50%, y actualmente mantiene modelos con precios competitivos, como el JAC 4 2027 desde 369.000 pesos. Sin embargo, eso no garantiza que sus precios permanezcan congelados: los costes de componentes, logística, equipamiento y los cambios de año-modelo pueden modificar la tarifa final. Para quien esté buscando un JAC en 2026, resulta especialmente importante comparar precio de contado, promociones, versión, inventario disponible y condiciones de financiación antes de tomar una decisión.
Relacionadas
Fiat 500 con propulsor Lamborghini
A muchos de nosotros se nos ocurrirían mil ideas de que hacer con...