Desde 2025, Estados Unidos aplica un arancel adicional del 25% a los automóviles importados, incluidos los procedentes de México. Sin embargo, los vehículos que cumplen las reglas del USMCA tienen un tratamiento especial: el 25% se aplica únicamente al valor de su contenido no estadounidense, no sobre el valor completo del automóvil.
La diferencia es fundamental. Si un sedán mexicano cuesta 30.000 dólares, no se puede multiplicar directamente esa cifra por el 25% y concluir que el arancel será de 7.500 dólares. Primero hay que determinar cuánto del vehículo corresponde a contenido estadounidense y cuánto a contenido no estadounidense. El arancel se calcula sobre esta última parte cuando el modelo cumple el USMCA.
El propio sistema permite a los fabricantes certificar el contenido estadounidense de cada modelo. Por ejemplo, si un vehículo de 30.000 dólares tuviera un 30% de contenido estadounidense, quedarían 21.000 dólares sujetos al cálculo del 25%, lo que equivaldría a 5.250 dólares de arancel. Es un ejemplo matemático y no representa el contenido real de un modelo concreto.
México es una pieza fundamental de la industria automovilística norteamericana y produce numerosos vehículos destinados al mercado estadounidense. Entre los modelos fabricados allí se encuentran sedanes y SUV de fabricantes como Toyota y Nissan, además de vehículos de otras marcas. Para cada modelo, el impacto arancelario depende de su estructura concreta de suministro y de su elegibilidad bajo el USMCA.
La fórmula beneficia a los vehículos con una elevada integración de componentes estadounidenses. Un análisis de JETRO utilizó como ejemplo un vehículo mexicano con 30% de contenido estadounidense: en ese escenario, el 25% se aplicaría al 70% restante del valor, produciendo un impacto equivalente al 17,5% del precio del vehículo.
El arancel es un coste para el importador, pero no necesariamente se traslada íntegramente al precio que paga el comprador. Los fabricantes pueden absorber una parte del impacto, modificar sus márgenes, negociar con proveedores o ajustar sus precios. Por eso, conocer el arancel teórico de un modelo no permite determinar por sí solo cuánto aumentará su precio en el concesionario.
En agosto de 2026, el Departamento de Comercio estadounidense modificó los procedimientos para presentar la documentación del contenido estadounidense. Las determinaciones aprobadas para vehículos importados antes del 1 de diciembre de 2026 mantienen su validez, mientras que los modelos que entren a partir de esa fecha necesitan nuevas presentaciones para el siguiente periodo.
La respuesta no es automáticamente 25%. Si el sedán cumple el USMCA, el arancel adicional se aplica al contenido no estadounidense. Así, sobre un coche de 30.000 dólares, el coste teórico podría ser inferior a 7.500 dólares si una parte importante de su valor corresponde a contenido estadounidense. Para saber cuánto se encarecerá un modelo concreto hay que conocer su valor aduanero y el porcentaje de contenido estadounidense certificado.
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