Chevrolet ha situado al Corvette Grand Sport y al Grand Sport X 2027 entre el Stingray y el Z06 dentro de la gama de altas prestaciones. La estrategia crea una nueva categoría para quienes buscan más prestaciones que el Stingray, pero sin llegar al enfoque mucho más extremo y orientado a circuito del Z06. El Grand Sport X se convierte así en una de las propuestas más interesantes de la nueva familia Corvette.
La gran novedad del Grand Sport X está en su sistema híbrido. El deportivo combina un nuevo V8 LS6 de 6,7 litros con 535 CV y un motor eléctrico delantero capaz de desarrollar 186 CV. La potencia total del sistema alcanza los 721 CV, mientras que el motor eléctrico permite incorporar tracción integral. La fórmula combina así un gran V8 atmosférico con la respuesta instantánea de la electrificación.
El Grand Sport X incorpora tracción a las cuatro ruedas, una característica que lo diferencia de buena parte de los Corvette tradicionales de propulsión trasera. El motor eléctrico situado en el eje delantero permite mejorar la capacidad de transmitir la potencia al asfalto y aporta mayor seguridad cuando las condiciones de adherencia son complicadas. Chevrolet busca así que el Grand Sport X sea rápido en circuito, pero también más aprovechable en carretera.
Las cifras de prestaciones colocan al nuevo Corvette muy cerca de los modelos más extremos de la gama. El Grand Sport X acelera de 0 a 60 mph en 2,4 segundos y completa el cuarto de milla en 10,4 segundos. Según Chevrolet, estas cifras permiten superar al E-Ray, modelo al que sustituye, por 0,2 segundos tanto en la aceleración hasta 60 mph como en el cuarto de milla.
A diferencia de los Corvette más enfocados al circuito, el Grand Sport X utiliza neumáticos Michelin Pilot Sport 4S. Estos neumáticos ofrecen menos agarre absoluto que las alternativas específicamente orientadas a circuito, pero permiten conseguir un comportamiento más apropiado para el uso cotidiano. También contribuyen a mejorar el confort y reducir el ruido de rodadura, dos aspectos importantes para un deportivo que pretende ser más versátil.
El Chevrolet Corvette Grand Sport X Coupé parte de 112.195 dólares antes de opciones, una cifra que lo coloca claramente por encima del Stingray convencional. El precio puede aumentar considerablemente cuando se incorporan los diferentes paquetes y elementos opcionales disponibles para el modelo. Chevrolet busca así situarlo como una alternativa de altas prestaciones dentro de la gama, pero todavía alejada de los precios de los Corvette más extremos.
El coste final puede crecer de forma considerable en función de la configuración elegida. Un Grand Sport X completamente equipado puede alcanzar aproximadamente 186.138 dólares, acercándose peligrosamente al territorio de los modelos superiores de la familia Corvette. Aun así, continúa ofreciendo una relación entre prestaciones y precio especialmente llamativa frente a muchos deportivos europeos de características similares.
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