Uno de los Ferrari más icónicos de la historia, famoso por su motor V12 y su exclusividad extrema. Representa el tipo de ingeniería italiana que inspiró proyectos experimentales como este, donde el rendimiento era prioridad absoluta.
Un clásico del muscle americano. Aunque nunca llevó un V12, simboliza la identidad de Pontiac: potencia, tracción trasera y carácter agresivo en la carretera.
Este modelo marcó la transición hacia superdeportivos más modernos en Ferrari. Aunque utilizaba un V8, su enfoque en rendimiento extremo influyó en la percepción de lo que debía ser un “exótico”.
Un roadster más moderno de Pontiac, enfocado en el manejo ágil y accesible. Refleja cómo la marca también exploró el diseño deportivo sin llegar a extremos mecánicos como un V12.
Uno de los superdeportivos más legendarios de los años 80. Con motor V8 biturbo y enfoque radical, es un ejemplo de cómo Ferrari priorizaba rendimiento puro por encima del lujo.
Un modelo más orientado al uso diario dentro del ADN de Pontiac, con motores V6 y V8. Representa el lado más práctico de la marca frente a ideas más extremas.
Un verdadero ícono moderno con motor V12, tecnología de Fórmula 1 y producción limitada. Es el tipo de máquina que muestra hasta dónde puede llegar Ferrari cuando no hay restricciones.
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