Kia ha anunciado una nueva llamada a revisión para 462.869 unidades del Telluride, correspondientes a los años modelo 2020-2024. Según la información comunicada a la NHTSA, el problema está relacionado con los mecanismos de ajuste eléctrico de los asientos delanteros. La situación resulta especialmente llamativa porque afecta a un modelo que representa uno de los SUV más importantes de Kia en Norteamérica.
El problema aparece cuando los interruptores y las manetas de ajuste eléctrico de los asientos del conductor y del acompañante delantero sufren daños o quedan atascados tras un impacto. En determinadas circunstancias, el motor eléctrico podría continuar funcionando incluso cuando el sistema debería detenerse. Ese funcionamiento prolongado puede provocar un sobrecalentamiento del motor del asiento y aumentar el riesgo de incendio.
La gravedad del defecto queda reflejada en los incidentes comunicados a Kia. Hasta ahora, el fabricante ha recibido informes de siete incendios relacionados con los asientos y once casos de motores de asiento quemados. Como medida preventiva, Kia recomienda a los propietarios afectados aparcar el vehículo en el exterior y alejado de edificios y de otros vehículos hasta que se complete la reparación correspondiente.
Este nuevo recall resulta especialmente preocupante porque el riesgo puede estar relacionado con una campaña de revisión anterior. Kia reconoció ante la NHTSA que algunas reparaciones realizadas de manera incorrecta durante la campaña de 2024 podrían no haber solucionado el problema y, en determinados vehículos, incluso haber aumentado el riesgo de sobrecalentamiento e incendio.
Kia ya había intentado solucionar este mismo problema mediante la campaña de llamada a revisión 24V407, iniciada en 2024. Sin embargo, el fabricante descubrió posteriormente que algunos vehículos que no recibieron correctamente la reparación prevista podían seguir presentando el riesgo. Por ello, la nueva campaña busca actuar sobre los vehículos que continúan expuestos al fallo.
El origen del problema se encuentra en los mecanismos encargados de ajustar eléctricamente los asientos. Si los interruptores o las manetas quedan desalineados o atascados después de sufrir un impacto, pueden dejar de funcionar correctamente. Como consecuencia, el motor podría permanecer activado de forma continua, generando un exceso de temperatura que podría alcanzar materiales inflamables presentes en el conjunto del asiento, como espuma, tejidos y componentes plásticos.
Para solucionar definitivamente el defecto, Kia sustituirá el conjunto del fusible electrónico de los vehículos afectados. El nuevo componente está diseñado para cortar la alimentación eléctrica del motor del asiento cuando detecte que el interruptor permanece atascado. Con esta modificación, el fabricante pretende evitar el funcionamiento continuo del motor, reducir el sobrecalentamiento y eliminar el riesgo potencial de incendio. Las notificaciones a los propietarios afectados están previstas a partir del 13 de agosto.
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