La Nissan Titan se comercializó entre 2004 y 2024, pero su segunda generación mantuvo durante años una configuración mecánica basada en un motor V8 de 5,6 litros. Mientras sus principales competidores recibían renovaciones importantes, la pickup japonesa acumulaba un ciclo de vida especialmente prolongado. Además, su producción terminó en 2024 sin alcanzar el volumen comercial de Ford, Chevrolet o Ram. Esto puede complicar el mantenimiento de las unidades más antiguas, especialmente cuando necesitan reparaciones de suspensión, ejes o refrigeración y resulta difícil encontrar determinados recambios.
La Chevrolet Avalanche, fabricada entre 2002 y 2013, destacó por su original sistema Midgate, una estructura que permitía ampliar la zona de carga conectando el habitáculo con la caja trasera. Sin embargo, las primeras unidades también incorporaban revestimientos exteriores de plástico gris que pueden deteriorarse con la exposición prolongada al sol. A esto se suman los elementos móviles del sistema, como juntas, cierres y cristales desmontables, que necesitan mantenimiento con el paso de los años. Tras su desaparición en 2013, muchos recambios específicos dependen actualmente del mercado de piezas usadas.
La Cadillac Escalade EXT compartía buena parte de su arquitectura con la Chevrolet Avalanche, aunque incorporaba motores V8 de 6,0 y 6,2 litros y un equipamiento más exclusivo. Su suspensión neumática, la tracción integral permanente y sus numerosos componentes electrónicos pueden generar facturas elevadas cuando aparecen averías. El problema es que el valor de mercado de estas pickups usadas puede caer mucho más rápido que el coste de sus reparaciones. Por eso, algunos propietarios terminan descartándolas cuando una intervención importante supera el valor económico del vehículo.
La Nissan Frontier de segunda generación, comercializada entre 2005 y 2021, arrastra uno de los problemas mecánicos más conocidos de la marca. En determinadas unidades, el radiador podía permitir que el refrigerante del motor contaminase el circuito de refrigeración de la transmisión automática, provocando daños graves en la caja de cambios. Esta avería puede aparecer después de que termine la garantía original y generar una reparación especialmente costosa. Al comprar una unidad usada, conviene comprobar si se sustituyó el radiador y revisar el estado del fluido de la transmisión.
La Ram 1500 EcoDiesel, equipada con un motor V6 turbodiésel de 3,0 litros, ofrecía un consumo reducido para una pickup de gran tamaño. Sin embargo, su sistema anticontaminación incorpora componentes adicionales que pueden elevar los costes de mantenimiento, como la recirculación de gases de escape, el filtro de partículas y la inyección de urea. Los trayectos cortos también pueden complicar la regeneración del filtro de partículas, favoreciendo la acumulación de hollín. La desaparición de esta motorización de la gama 1500 después de 2023 añade otro factor a considerar para quienes buscan conservarla durante muchos años.
La Jeep Gladiator, presentada para el año 2020, comparte buena parte de su arquitectura con el Wrangler JL, incluidos sus ejes rígidos. Las primeras unidades estuvieron relacionadas con diferentes campañas de revisión por problemas en componentes del embrague, la transmisión y los ejes. También heredó la conocida oscilación del eje delantero que algunos propietarios de Wrangler denominan death wobble. Esto no significa que todas las unidades tengan una vida útil reducida, pero sí que resulta especialmente importante revisar el historial de mantenimiento y las reparaciones realizadas en los primeros años de producción.
La GMC Canyon de primera generación, fabricada entre 2004 y 2012, utilizó diferentes motores de la familia Atlas, entre ellos un cuatro cilindros de 2,8 litros y un cinco cilindros en línea de 3,5 litros, posteriormente sustituidos por variantes de 2,9 y 3,7 litros. El motor de cuatro cilindros recibió críticas por su limitada capacidad de respuesta cuando la pickup transportaba cargas o remolcaba. Además, se registraron quejas relacionadas con grietas en las culatas, una reparación que puede resultar económicamente poco atractiva en unidades con muchos kilómetros. La generación presentada en 2015 introdujo mecánicas diferentes, como el cuatro cilindros de 2,5 litros y el V6 de 3,6 litros.