La Ford F-150 es una de las pick-ups más populares de Estados Unidos y destaca por sus numerosas posibilidades de personalización y una amplia variedad de versiones. Sin embargo, para quienes buscan aventuras fuera del asfalto, la F-150 Raptor es una de las alternativas más completas. Esta variante fue presentada como concepto en 2008 y comenzó a comercializarse en 2010, con el objetivo de ofrecer una camioneta de altas prestaciones preparada para afrontar terrenos exigentes.
A lo largo de sus tres generaciones, la Raptor ha evolucionado sin perder su reputación entre los aficionados al todoterreno. Desde la segunda generación incorpora un motor V6 de gasolina 3.5 biturbo, mientras que la Raptor R apuesta por un V8 de 5,8 litros, según los datos del artículo original. Ambos planteamientos se combinan con tracción a las cuatro ruedas y una transmisión automática de diez velocidades. Las versiones recientes pueden equipar neumáticos de 35 pulgadas, con opción de montar unos de 37, además de un ángulo de ataque de 31 grados y 30,5 centímetros de altura libre al suelo.
Desde su debut en 2004, la GMC Canyon ha experimentado diferentes cambios hasta llegar a su tercera generación, en la que incorporó la versión AT4X. Esta variante representa una de las configuraciones más orientadas al todoterreno de la gama y utiliza un motor de gasolina 2.7 turbo de cuatro cilindros en línea, asociado a una caja de cambios automática de ocho velocidades. De esta manera, dejó atrás las anteriores opciones diésel y V6 mencionadas para el modelo.
Su equipamiento está pensado para circular por superficies complicadas. Incorpora neumáticos de 33 pulgadas para barro, una altura libre al suelo de 27,2 centímetros y protecciones inferiores reforzadas. También cuenta con estriberas metálicas de protección para los bajos laterales, que ayudan a evitar daños al superar obstáculos. Sus ángulos de salida de 24 grados y de ataque de 36,9 grados completan una configuración especialmente interesante para quienes buscan una pick-up mediana capaz de abandonar el asfalto con garantías.
Jeep regresó al mercado de las pick-ups en 2019 con el lanzamiento del Gladiator, un modelo que combina la filosofía de sus todoterrenos con la versatilidad de una camioneta. Aunque dispone de diferentes versiones, la Rubicon es la más orientada a superar terrenos complicados. Su precio puede ser elevado en el mercado de segunda mano, pero sus capacidades todoterreno justifican que siga siendo una de las opciones más interesantes de su categoría.
Su larga distancia entre ejes contribuye a mejorar la estabilidad, mientras que los ejes rígidos delanteros, los neumáticos todoterreno Falken Wildpeak y la suspensión con muelles helicoidales en ambos ejes refuerzan su comportamiento fuera del asfalto. También incorpora protecciones para el depósito de combustible y el radiador, además de defensas laterales para evitar daños en los bajos. Con 27,9 centímetros de altura libre al suelo, el Gladiator Rubicon está preparado para superar obstáculos y afrontar rutas especialmente exigentes.
La Nissan Frontier Pro-4X destaca por una estética robusta que refleja su orientación hacia la conducción fuera del asfalto. Esta versión de la pick-up mediana incorpora neumáticos todoterreno y amortiguadores Bilstein específicos para afrontar superficies irregulares. También dispone de bloqueos electrónicos de diferencial, un recurso especialmente útil para mejorar la tracción cuando alguna de las ruedas pierde adherencia.
Uno de sus principales atractivos es la combinación de elementos clásicos de las antiguas pick-ups Nissan con tecnologías más modernas. Su planteamiento puede resultar especialmente interesante para quienes buscan una camioneta con personalidad y una mecánica de concepción tradicional. Entre sus equipamientos destaca un sistema de cámaras con visión periférica que facilita las maniobras y permite controlar mejor los obstáculos alrededor del vehículo, aunque su resolución limitada puede reducir su eficacia en determinadas situaciones.
La Ram 1500 Rebel es una de las versiones más reconocibles de la gama por su diseño específico, especialmente por sus llantas y su característica parrilla frontal. La marca estadounidense presentó esta variante en 2015, después de desarrollar una configuración destinada a mejorar las capacidades todoterreno de su pick-up de tamaño completo.
A lo largo de los años ha ofrecido diferentes alternativas mecánicas, aunque mantiene como elementos destacados la transmisión automática de ocho velocidades y la tracción a las cuatro ruedas. Su exterior robusto contrasta con un habitáculo espacioso, que incorpora diferentes soluciones tecnológicas para mejorar la comodidad y la funcionalidad. La Rebel no es únicamente una versión estética de la Ram 1500: sus modificaciones específicas buscan ofrecer un comportamiento más convincente cuando termina el asfalto y comienzan los caminos complicados.
La Chevrolet Colorado ZR2 es una de las versiones más interesantes de esta pick-up mediana para quienes buscan capacidades todoterreno. Introducida durante la segunda generación del modelo, destaca por su configuración específica, con neumáticos todoterreno de 33 pulgadas y 27,2 centímetros de altura libre al suelo. En sus primeras generaciones utilizó un motor turbodiésel de cuatro cilindros y 2,8 litros, además de una alternativa de gasolina V6 de 3,6 litros. Los modelos más recientes incorporan un motor de gasolina 2.7 turbo de cuatro cilindros.
Uno de sus principales argumentos es la presencia de bloqueos de diferencial delantero y trasero, una combinación poco habitual entre las pick-ups medianas. Este sistema permite mejorar la tracción cuando las ruedas pierden adherencia en superficies complicadas. Además, sus amortiguadores Multimatic contribuyen a mantener la estabilidad y el control durante la conducción fuera del asfalto, convirtiéndola en una alternativa especialmente atractiva para los aficionados al todoterreno.
La Toyota Tacoma es una pick-up mediana de dimensiones generosas, cuya estructura proporciona una buena visibilidad desde el puesto de conducción. Entre sus diferentes configuraciones, la TRD Off-Road es una de las más recomendables para circular por terrenos complicados. Esta versión incorpora neumáticos todoterreno y una suspensión Bilstein ajustada para absorber las irregularidades del terreno.
También cuenta con diferentes elementos específicos, como un diferencial trasero bloqueable, frenos reforzados y aproximadamente 27,9 centímetros de altura libre al suelo. Sin embargo, uno de sus sistemas más interesantes es el Toyota Crawl Control. Esta tecnología utiliza sensores para gestionar la aceleración del vehículo y facilitar el avance sobre obstáculos a baja velocidad. De esta manera, el conductor puede concentrarse en controlar la dirección mientras el sistema ayuda a mantener el progreso en superficies especialmente difíciles.
La Chevrolet Silverado ZR2 llegó a la gama en 2021 y se convirtió en una de las versiones más capaces de la familia Silverado para circular fuera del asfalto. Su propuesta combina un habitáculo espacioso, tecnología moderna y modificaciones específicas para mejorar su comportamiento en terrenos complicados. Aunque Chevrolet ya había ofrecido anteriormente camionetas con orientación todoterreno, la ZR2 fue desarrollada con un enfoque más específico hacia las rutas exigentes.
Su aspecto exterior permite reconocerla fácilmente gracias a los neumáticos de 33 pulgadas para barro y la suspensión elevada. También incorpora estriberas laterales de gran altura libre, diseñadas para facilitar el acceso al habitáculo sin comprometer tanto la capacidad para superar obstáculos. Su combinación de tamaño, equipamiento y preparación específica la convierte en una opción interesante para quienes necesitan una pick-up grande que también pueda desenvolverse lejos de las carreteras convencionales.
La Ram 2500 Power Wagon es una camioneta de gran tamaño con una estética imponente y una configuración especialmente preparada para el todoterreno. A pesar de sus dimensiones, ofrece un comportamiento relativamente confortable y una dirección suave. Además, dentro del segmento de las pick-ups grandes de altas prestaciones, se presenta como una alternativa competitiva por su combinación de precio y capacidades fuera del asfalto.
Su oferta mecánica incluye un motor V8 de gasolina de 5,7 o 6,4 litros, asociado a una transmisión automática de seis velocidades y un sistema de tracción 4×4. La Power Wagon está diseñada para afrontar caminos rocosos y rutas de montaña, apoyándose en sus resistentes ejes rígidos delantero y trasero. Otro de sus puntos fuertes son los aproximadamente 66 centímetros de recorrido de articulación de la suspensión, una característica que ayuda a mantener el contacto de las ruedas con el terreno y mejora la estabilidad cuando circula por superficies muy irregulares.