El Ford Explorer de 1991, perteneciente a la primera generación, contribuyó a impulsar la popularidad de los SUV modernos en Estados Unidos. Según la historia del modelo recogida por Yahoo Autos, Car and Driver señaló al Explorer, junto al Jeep Grand Cherokee, como uno de los vehículos que ayudaron a iniciar el auge de este segmento a comienzos de los años noventa.
En aquella época, las carrocerías familiares tradicionales habían perdido parte de su atractivo frente a propuestas más versátiles y de apariencia robusta. El Explorer ofrecía una alternativa pensada para las familias que buscaban espacio y una imagen aventurera sin renunciar al uso cotidiano. Su aparición coincidió con un cambio importante en las preferencias de los compradores estadounidenses y contribuyó a consolidar el SUV como una opción familiar.
La variante Ford Explorer Sport de dos puertas apostaba por una carrocería más corta que la versión de cuatro puertas. Su distancia entre ejes era diez pulgadas menor, aproximadamente 25,4 centímetros, una característica que favorecía una mayor agilidad fuera del asfalto, aunque también penalizaba el confort de marcha y la facilidad de acceso a las plazas traseras.
Según J.D. Power, esta versión se comercializó hasta 2003. Su planteamiento respondía a una filosofía más cercana a la de los todoterrenos compactos: reducir dimensiones para desenvolverse mejor en caminos difíciles. Sin embargo, esa ventaja tenía contrapartidas para quienes utilizaban el vehículo como coche familiar, ya que las puertas traseras y el espacio para los pasajeros resultaban menos prácticos que en el modelo convencional.
La segunda generación del Ford Explorer llegó en 1995 con importantes cambios en el chasis y la dirección. El modelo abandonó la configuración delantera Twin-Beam en favor de una suspensión completamente independiente y adoptó una dirección de cremallera y piñón. En 1996 se incorporó una opción con motor V8 de 5,0 litros y tracción total permanente.
Estas modificaciones contribuyeron a mejorar el comportamiento del Explorer, especialmente sobre carreteras asfaltadas. La suspensión independiente y los cambios en la dirección buscaban ofrecer una conducción más refinada que la del modelo original, mientras que el V8 amplió las posibilidades para quienes necesitaban mayor potencia. Esta generación representó un paso importante en la evolución del Explorer desde sus raíces todoterreno hacia un SUV más cómodo y versátil.
El Ford Explorer Sport Trac combinó la parte delantera y el habitáculo del Explorer con una caja de carga abierta, creando una propuesta intermedia entre un SUV familiar y una pick-up. Se comercializó para los años modelo comprendidos entre 2001 y 2010, y su producción terminó en octubre de 2010, según la información histórica del modelo.
La idea respondía a una necesidad concreta: ofrecer espacio para los pasajeros y, al mismo tiempo, disponer de una zona de carga independiente para transportar objetos voluminosos. Aunque no tenía las dimensiones ni el planteamiento de una pick-up grande, el Sport Trac amplió la versatilidad de la familia Explorer. Su configuración poco habitual lo convirtió en una de las variantes más singulares de la gama.
La tercera generación del Ford Explorer, presentada para el año modelo 2002, estrenó una plataforma propia en lugar de compartir la base del Ranger. También incorporó una suspensión trasera independiente y ofreció una tercera fila opcional que elevaba la capacidad hasta siete ocupantes, según J.D. Power.
La llegada de esa tercera fila reforzó su papel como vehículo familiar, especialmente para hogares que necesitaban transportar a más pasajeros sin recurrir a un monovolumen. La suspensión trasera independiente también contribuyó a mejorar el confort de marcha. Estas novedades marcaron una etapa importante en la transformación del Explorer en un SUV más orientado a la comodidad, el espacio interior y los desplazamientos diarios.
La cuarta generación del Ford Explorer, comercializada entre 2006 y 2010, incorporó airbags de cortina y un sistema electrónico de control de estabilidad antivuelco. También recibió mejoras en las culatas de las versiones con motor V8, mientras que el diseño exterior cambió relativamente poco, según la cronología de J.D. Power.
El principal avance de esta etapa se encontraba en la tecnología de seguridad y en las mejoras mecánicas, más que en una transformación estética profunda. Para quienes buscan una unidad usada de esta generación, el equipamiento concreto y el estado de los sistemas de seguridad son aspectos importantes que deben comprobarse. Las modificaciones introducidas también muestran cómo los fabricantes comenzaron a dar más protagonismo a la electrónica de control en los SUV de gran tamaño.
Con la quinta generación, presentada para el año modelo 2011, el Ford Explorer abandonó la construcción tradicional de carrocería sobre bastidor y adoptó una estructura monocasco. Este cambio lo acercó al concepto de crossover, con una arquitectura más relacionada con la de un turismo que con la de un todoterreno clásico.
La transformación modificó de forma importante la identidad del modelo. En lugar de mantener una estructura separada de chasis y carrocería, ambos elementos pasaron a formar una sola unidad, una solución habitual en los SUV familiares modernos. El objetivo era adaptarse a conductores que priorizaban el confort, el comportamiento sobre asfalto y el uso cotidiano. Desde esta generación, quienes busquen la arquitectura clásica de una pick-up o un todoterreno de bastidor separado tendrán que mirar otras alternativas.
La sexta generación del Ford Explorer, estrenada en 2020, recuperó la tracción trasera como configuración básica. En el acabado XLT, el modelo incorporaba un motor EcoBoost de cuatro cilindros y 2,3 litros con 300 CV. Según WJLA, el precio de lanzamiento de aquella versión comenzó en 37.770 dólares.
La decisión supuso un cambio técnico relevante respecto a la generación anterior y modificó la arquitectura mecánica del SUV. La combinación de tracción trasera y motor turboalimentado buscaba ofrecer un equilibrio entre prestaciones, versatilidad y capacidad para transportar a toda la familia. El precio citado corresponde al lanzamiento del modelo de 2020 en Estados Unidos, por lo que no debe confundirse con las tarifas actuales ni con las cotizaciones del mercado de segunda mano.
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