El Citroën DS, presentado en 1955, revolucionó la industria con su suspensión hidroneumática, dirección avanzada y un diseño adelantado a su tiempo. Sin embargo, precisamente esa sofisticada tecnología convierte hoy su mantenimiento en un auténtico desafío. La falta de especialistas y la dificultad para encontrar piezas originales hacen que conservar un DS en perfecto estado resulte muy costoso.
El BMW M6 E64 es uno de los deportivos más espectaculares fabricados por la marca alemana gracias a su impresionante motor V10 atmosférico de 5.0 litros y 500 CV, desarrollado con tecnología inspirada en la Fórmula 1. No obstante, sus conocidos problemas de cojinetes de biela, averías en la transmisión SMG y elevadas facturas de reparación convierten a este modelo en una compra de alto riesgo para muchos propietarios.
El Porsche 911 generación 996 marcó un antes y un después al convertirse en el primer nueveonce refrigerado por agua. Aunque ofrece excelentes prestaciones y hoy puede adquirirse a precios relativamente contenidos, el conocido problema del rodamiento IMS puede provocar averías catastróficas en el motor cuyos costes de reparación superan con facilidad los miles de euros, reduciendo considerablemente su atractivo como inversión.
El Volkswagen Phaeton W12 nació con la intención de competir contra las mejores berlinas de lujo del mundo, incorporando un equipamiento tecnológico extraordinario y un refinado motor de doce cilindros. Sin embargo, su enorme complejidad mecánica, la gran cantidad de sistemas electrónicos y el elevado precio de los recambios convierten cualquier reparación en una operación especialmente cara, muy superior al valor actual de muchas unidades.
El Aston Martin Lagonda sorprendió durante los años setenta con un diseño futurista y uno de los primeros cuadros de instrumentos completamente digitales de la historia. Aquella innovación terminó convirtiéndose en su mayor problema, ya que los delicados sistemas electrónicos presentan frecuentes averías y requieren especialistas muy difíciles de encontrar, elevando enormemente los costes de restauración y mantenimiento.
El Maserati Biturbo conquistó a muchos conductores con su elegante diseño italiano, su lujoso interior y un avanzado motor V6 biturbo que prometía grandes prestaciones. Sin embargo, sus constantes problemas eléctricos, la complejidad mecánica y una fiabilidad muy cuestionada hicieron que mantener una unidad en buen estado resultara extremadamente caro, especialmente en los primeros modelos.
El Jaguar XJS destacó por su refinamiento, su potente motor V12 y un habitáculo repleto de materiales nobles, convirtiéndose en uno de los grandes turismos británicos más elegantes de su época. No obstante, su compleja instalación eléctrica, los frecuentes problemas de refrigeración y los elevados costes de reparación lo transformaron en un clásico reservado para propietarios con un presupuesto generoso.
El BMW Serie 3 E92 continúa siendo uno de los coupés premium más deseados por su excelente comportamiento dinámico, su refinamiento y una gama de motores muy prestacional. Sin embargo, numerosas unidades han sufrido averías relacionadas con las bombas de alta presión, los turbocompresores, la electrónica y otros componentes de elevado coste, reduciendo considerablemente su atractivo como compra de ocasión.
El Rolls-Royce Silver Shadow ofrece una experiencia de conducción única gracias a su extraordinario confort, su motor V8 de 6.75 litros y un interior artesanal repleto de cuero y madera de alta calidad. Sin embargo, la escasez de recambios, la compleja suspensión hidroneumática y unos costes de mantenimiento desorbitados convierten a este exclusivo modelo en uno de los clásicos europeos más caros de conservar.
Relacionadas
Precio del Mercedes SLS AMG Black Series 2014
Un superdeportivo de 622 caballos de fuerza que acelera de 0-60 mph en 3.5...