Los nuevos aranceles vuelven a complicar el movimiento de vehículos entre ambos países. Washington mantiene un arancel del 25% sobre vehículos y camiones, aunque las reglas cambian según el contenido estadounidense y el cumplimiento del CUSMA.
La cifra de hasta 12.000 dólares debe entenderse como una estimación del impacto potencial de los aranceles sobre determinados vehículos, no como una tasa fija que se añade a cada SUV fabricada en Canadá.
El coste final depende del modelo, del contenido estadounidense, de las piezas importadas y de cómo cada fabricante decida absorber o trasladar el incremento.
Toyota comenzó en enero de 2026 la producción norteamericana de la sexta generación del RAV4 en Woodstock, Ontario. La planta ya había fabricado más de 4 millones de RAV4 desde 2009.
Además, Toyota señala que el RAV4 híbrido se fabrica en las instalaciones canadienses de Ontario, junto con varios modelos Lexus.
El Lexus NX se fabrica en Cambridge, Ontario, donde Toyota Motor Manufacturing Canada produce tanto el NX como su variante híbrida.
Eso convierte al NX en otro SUV premium cuya cadena de producción está directamente relacionada con las reglas comerciales entre Canadá y Estados Unidos.
El Lexus RX comenzó a fabricarse en Canadá en 2003 y fue el primer Lexus producido fuera de Japón. En diciembre de 2025, TMMC celebró la fabricación del RX número dos millones.
Actualmente, la planta de Cambridge produce los RX 350, RX 350h y RX 500h.
Honda fabrica el CR-V en Alliston, Ontario, incluyendo versiones de gasolina e híbridas. La planta canadiense forma parte de una red norteamericana en la que el mismo modelo puede producirse también en Estados Unidos.
Por eso, el origen concreto de cada unidad puede marcar diferencias importantes a la hora de calcular su exposición a los aranceles.
Una SUV fabricada en Canadá no necesariamente utiliza únicamente componentes canadienses. La industria norteamericana funciona como una enorme cadena de suministro integrada, con piezas que atraviesan las fronteras antes de llegar a la línea de montaje.
Las normas estadounidenses actuales establecen que, para determinados vehículos que cumplen el CUSMA, el contenido estadounidense queda exento del arancel del 25%, mientras que el tratamiento del resto del vehículo depende de las reglas aplicables.
El punto decisivo será cuánto del impacto absorben los fabricantes y cuánto termina reflejándose en el precio de venta, los descuentos o los incentivos.
La situación es especialmente delicada porque Canadá también mantiene medidas de respuesta frente a determinados productos estadounidenses. Desde septiembre de 2026 existen contramedidas de 15%, 25% y 50% para determinadas mercancías estadounidenses.
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