Durante los primeros años del siglo XXI, los sedanes representaban aproximadamente la mitad de las ventas de vehículos ligeros en Estados Unidos. La situación ha cambiado radicalmente y los SUV y crossover han pasado a dominar el mercado, superando claramente a las berlinas en matriculaciones y obligando a los fabricantes a modificar sus gamas.
El cambio en las preferencias de los compradores ha llevado a varias marcas a reducir o eliminar sus sedanes. Ford, Buick y Mitsubishi son algunos de los fabricantes que han abandonado este tipo de carrocería en favor de SUV y crossover, modelos que ofrecen una posición de conducción más elevada y mayor espacio percibido. Esta transformación ha reducido considerablemente la variedad de berlinas disponibles en los concesionarios estadounidenses.
A pesar de la expansión de los SUV, el Toyota Camry continúa entre los vehículos más vendidos de Estados Unidos. Su combinación de precio, eficiencia y practicidad le permite mantener una demanda importante incluso en un mercado dominado por carrocerías elevadas. El Camry demuestra que una berlina puede conservar una posición relevante cuando ofrece argumentos claros para el comprador.
El Toyota Corolla y el Honda Civic también se mantienen entre los modelos con mayores ventas del mercado estadounidense. Ambos sedanes ofrecen dimensiones relativamente compactas, costes de utilización contenidos y un precio generalmente inferior al de muchos SUV equivalentes. Para los compradores que no necesitan la capacidad adicional de un crossover, estas características siguen teniendo un peso importante.
Los datos de Kelley Blue Book correspondientes a 2025 muestran que cuatro sedanes consiguieron entrar entre los 25 vehículos más vendidos de Estados Unidos: Toyota Camry, Toyota Corolla, Honda Civic y Tesla Model 3. Su presencia resulta significativa porque demuestra que las berlinas no han desaparecido del mercado, sino que se han concentrado en un grupo relativamente reducido de modelos con una demanda todavía sólida.
El elevado precio medio de los vehículos nuevos está modificando las prioridades de los compradores. En este contexto, los sedanes suelen ofrecer precios de adquisición inferiores a muchos SUV equivalentes, lo que puede convertirlos en una alternativa interesante para quienes buscan reducir el desembolso inicial. La diferencia adquiere todavía más importancia cuando el presupuesto familiar es limitado.
La eficiencia continúa siendo uno de los principales argumentos de las berlinas. Su menor altura y una carrocería generalmente más aerodinámica pueden contribuir a reducir el consumo frente a vehículos de mayor tamaño y altura. En un mercado donde los costes de combustible y utilización tienen cada vez más peso, esta característica mantiene atractivo el formato tradicional.
Los sedanes pueden ofrecer otra ventaja práctica frente a los SUV: sus dimensiones y menor altura facilitan determinados estacionamientos y maniobras urbanas. Para conductores que utilizan principalmente el coche en ciudad y no necesitan una gran capacidad de carga, una berlina puede seguir cubriendo sus necesidades sin pagar por un tamaño o una capacidad que quizá no utilizarán.