Su comercialización en Europa iniciará a partir de marzo de 2010 (abril en USA), con un precio base de 156,400 euros (unos 165.000 dólares). Esta cifra se encuentra bien justificada, ya que debajo del cofre encontramos un motor V10 de 5.2 litros FSI de 525 caballos de potencia, acoplado a una caja manual de seis relaciones y tracción a las cuatro ruedas que le permiten hacer el 0 a 60 mph en tan sólo 4.1 segundos (más adelante, estará en opción la caja R-Tronic con Launch Control) y conseguir una velocidad máxima de 207 mph. Cifras que despiertan pasiones a pleno cielo abierto.
En cuanto a la estructura del chasís, éste se ha visto reforzado y mejorado para brindar un mejor confort a velocidades bajas, pero en condiciones de manejo agresivas de altas velocidades, monta de serie el sistema “Magnetic Ride” y frenos carbonocerámicos.
Ahora bien, ¿por que no poner un techo duro en lugar de una capota suave? La decisión fue relativamente sencilla por parte de los ingenieros de Audi: eliminar peso. Con un techo duro lo incrementa en al menos 175 lbs y con una lona suave y de un funcionamiento impecable, sólo cargará el coche con 66 libras extras. Además, el conjunto del chasís, presume de tener elementos de aluminio y tecnología “Audi Space Frame”, beneficios que se notan en el peso total del auto en tan sólo 3791 libras, sólo 55 más de peso que el Coupé.