En una reciente entrevista con el presidente de la Unidad de Investigación y Desarrollo en Japón, el señor Tomohiko Kawanabe, declaró que “desconfían” del negocio de los autos eléctricos y que es cuestionable si el consumidor aceptará las inconveniencias como el limitado rango de uso y el tiempo de espera que se necesita para recargar las baterías. Este escepticismo contrasta con el estimado del presidente de Nissan, el señor Carlos Ghosn, de que para el 2020 los vehículos eléctricos representarán un 10% del mercado mundial.
Extraña el comentario de una marca en que 1988 comenzó a arrendar 320 EV Plus en Estados Unidos y Japón entre 1997 y 2000. Este auto usaba baterías de hidruro metálico de níquel, con las que podía recorrer hasta 130 millas con una carga, más que las 100 millas que otros coches eléctricos actuales como el Nissan Leaf o el Mitsubishi i-Miev pueden hacer.
Honda considera que los vehículos de pila de combustible como el FCX Clarity, que utilizan hidrógeno como otra alternativa de autos de cero emisiones, aunque la inadecuada infraestructura de carga y el alto costo de este combustible, siguen obstaculizando el potencial de la masificación de dicha tecnología.