Honda ha despejado las dudas sobre el futuro de su pickup mediana. La compañía ha confirmado que la actual Ridgeline dejará de producirse a finales de este año y que, tras una pausa temporal, regresará con una nueva generación fabricada en la planta de Alabama, Estados Unidos, previsiblemente en 2028. La decisión pone fin a meses de especulaciones sobre la continuidad del modelo, alimentadas por informaciones que apuntaban a posibles problemas para cumplir determinadas normativas medioambientales, especialmente en California.
Según explicó Lance Woelfer, vicepresidente de ventas de American Honda Motor, el objetivo de la nueva Ridgeline será ofrecer una mayor capacidad y un carácter más robusto sin perder a los clientes que han confiado en este modelo durante años. Aunque Honda no ha confirmado si abandonará su actual plataforma monocasco para adoptar una construcción tradicional de carrocería sobre bastidor, habitual en pickups como la Toyota Tacoma o la Ford Ranger, la marca dejó claro que la futura generación supondrá un importante salto evolutivo.
Mientras la Ridgeline prepara su renovación, el Honda CR-V atraviesa uno de los mejores momentos de su historia comercial. El SUV compacto se convirtió por primera vez en el vehículo más vendido de Estados Unidos durante la primera mitad del año, impulsado por un crecimiento cercano al 6 % respecto al ejercicio anterior. Este éxito también ha estado favorecido por las dificultades de producción que han afectado a modelos tan populares como el Toyota RAV4 o las camionetas Ford F-Series, tradicionales líderes del mercado estadounidense.
Pese al anuncio, Honda todavía tiene mucho trabajo por delante si quiere reforzar la posición de la Ridgeline. Las ventas del modelo descendieron alrededor de un 3 % durante el primer semestre del año y se mantienen muy lejos de las cifras de la Toyota Tacoma, que superó las 270.000 unidades vendidas en 2025. Con una pickup completamente renovada y el enorme impulso comercial del CR-V, Honda busca fortalecer su presencia en dos de los segmentos más importantes del mercado norteamericano, apostando por una estrategia que combina innovación, producción local y una gama cada vez más competitiva.