Hyundai ha decidido mover ficha en uno de los escenarios más duros del planeta: China. La compañía prepara una gran ofensiva con 20 nuevos modelos en los próximos cinco años, apostando fuerte por la familia IONIQ para plantar cara al dominio de BYD y al crecimiento de los fabricantes locales. El objetivo no es menor: recuperar terreno perdido en un mercado clave para el futuro del automóvil.
Durante años, China fue un punto fuerte para Hyundai Motor Group, llegando a rozar los 2 millones de ventas anuales entre Hyundai y Kia. Sin embargo, tras la crisis derivada del conflicto por el sistema THAAD en 2017, la marca perdió impulso mientras las firmas chinas eléctricas crecían con enorme rapidez. El resultado fue drástico: las ventas conjuntas cayeron a unas 200.000 unidades el pasado año.
El próximo gran paso llegará en el Salón del Automóvil de China 2026, que abrirá sus puertas el 24 de abril en Pekín. Allí, Hyundai presentará su nueva estrategia comercial para vehículos eléctricos y exhibirá buena parte de su gama cero emisiones. También se espera la presencia de prototipos recientes como el sedán Venus y el SUV Earth, ambos bajo el paraguas IONIQ.
La marca quiere competir en China con una receta específica para ese mercado. Esto incluye alianzas con empresas locales especializadas en conducción autónoma, además de futuros modelos con tecnología EREV, es decir, eléctricos de autonomía extendida. Esta fórmula está ganando fuerza entre los consumidores chinos por combinar movilidad eléctrica con mayor autonomía total.
Euisun Chung, presidente de Hyundai Motor Group, considera esencial recuperar peso en China para cerrar distancias con gigantes globales como Toyota y Volkswagen. El plan oficial apunta a elevar las ventas hasta 500.000 unidades anuales para 2030, una meta ambiciosa que dependerá de precios competitivos, producción local y productos realmente adaptados al gusto chino.
El desafío, sin embargo, será enorme. BYD domina el mercado doméstico con una gama extensa y precios agresivos, mientras otras marcas locales avanzan a gran velocidad. Aun así, Hyundai cree que el prestigio internacional de IONIQ, su tecnología y una estrategia bien enfocada pueden devolverle protagonismo. La batalla por China ya ha comenzado, y Hyundai no quiere quedarse fuera.