Hyundai podría estar preparando un nuevo golpe de efecto en el mundo de los superdeportivos. La compañía ha registrado en Estados Unidos y Canadá las denominaciones “Hyundai N (Hybrid Hydrogen) Vision 74” y “Hyundai N74”, un movimiento que vuelve a poner sobre la mesa la posibilidad de que el espectacular prototipo presentado hace cuatro años termine convirtiéndose en un modelo de producción. El N Vision 74 destacó desde el primer momento por su estética retrofuturista inspirada en el Hyundai Pony Coupe de 1974, diseñada por Giorgetto Giugiaro, y por una tecnología de propulsión especialmente ambiciosa: un sistema híbrido de pila de combustible de hidrógeno capaz de desarrollar 679 CV, con tracción trasera.
La posible llegada del N74 sería especialmente significativa porque Hyundai ha demostrado que sus prototipos más radicales pueden terminar convirtiéndose en coches reales. El ejemplo más claro es el IONIQ 6 N, derivado conceptualmente del RN22e y convertido en un deportivo eléctrico de altas prestaciones. En el caso del N Vision 74, el desafío es todavía mayor debido a su sistema de hidrógeno y a la limitada infraestructura de repostaje existente, pero las nuevas solicitudes de registro demuestran que Hyundai continúa protegiendo comercialmente el nombre y el concepto. Su carrocería, con proporciones de coupé clásico, superficies limpias, pasos de rueda marcados y una zaga inspirada en los grandes coches de competición, sigue teniendo una personalidad difícil de encontrar en el mercado actual.
Existen varias posibilidades sobre lo que Hyundai podría hacer con este proyecto. La primera es que finalmente prepare una producción limitada de alrededor de 200 unidades, convirtiendo al N74 en una pieza de colección de precio elevado y tecnología experimental. La segunda posibilidad sería modificar su sistema de propulsión y convertirlo en un modelo eléctrico o incluso híbrido convencional, manteniendo su espectacular diseño pero simplificando considerablemente la tecnología. La tercera, y quizá la más prudente, es que Hyundai simplemente haya registrado las denominaciones para protegerlas de cara al futuro, sin que exista todavía un calendario definitivo para su lanzamiento. En cualquiera de los escenarios, conservar el nombre N74 tendría sentido por su conexión directa con el histórico Pony Coupe de 1974.
Lo más interesante es que Hyundai ya no necesita demostrar que puede fabricar coches capaces de competir en prestaciones con fabricantes tradicionales. La transformación de la división N en una referencia dentro de los deportivos electrificados, junto con el desarrollo del IONIQ 5 N y el IONIQ 6 N, ha demostrado que la marca puede combinar tecnología y diversión al volante. Por eso, un N74 de producción tendría potencial para convertirse en algo mucho más importante que un simple ejercicio de diseño: podría ser el primer superdeportivo de Hyundai concebido para enfrentarse directamente a modelos mucho más exclusivos.
Además, el proyecto encajaría perfectamente con la estrategia de una marca que ha ganado protagonismo precisamente por asumir riesgos que otros fabricantes consideran demasiado complicados. El hidrógeno continúa teniendo enormes obstáculos de infraestructura, pero también ofrece una vía tecnológica diferente a la de los eléctricos convencionales. Con 679 CV, propulsión trasera y un diseño inspirado en uno de los prototipos más admirados de los últimos años, el hipotético N74 podría convertirse en una auténtica carta de presentación tecnológica para Hyundai. Por ahora no existe confirmación de producción ni una fecha de lanzamiento, pero el registro de las marcas en Norteamérica vuelve a alimentar una posibilidad que parecía cada vez más lejana.