Los Infiniti G y M están pensados para competir en la parte alta de los segmentos D y E, respectivamente. Es decir, un G es el contendor de un Mercedes-Benz Clase C o de un BMW Serie 3, mientras que el M apunta hacia un Clase E o un BMW Serie 5, por poner algunos ejemplos.
Esta condición hace que los modelos principales de Infiniti puedan aprovechar directamente algunos componentes de Mercedes-Benz, algo en lo que pensó la revista Best Car en Japón para deducir que la próxima generación de los G y M compartirán la plataforma con el Clase E del fabricante germano.
Mientras que ya está confirmado de manera oficial que ambas marcas usarán motores en común, ninguna ha anunciado si ocurrirá lo mismo con la arquitectura de sus carros.