El Insecta es un vehículo unipersonal eléctrico con el que Shao Yung Yeh pretende solucionar la movilidad de las megalópolis del futuro. El porqué de la inspiración en un chapulín, lo explica el propio diseñador de una manera clara y precisa: “el exterior repite las características de los insectos: ágiles, ligeros y verdes".
Así, cuenta con una chasis similar al tórax de un insecto y unas suspensiones basadas en la estructura de las patas de un chapulín. Estas se ajustan para modificar la longitud del auto en función de las diferentes situaciones de tráfico con que el Insecta se pudiera encontrar. El techo puede ser asociado claramente con la cabeza de un artrópodo.
Por último, las seis patas del insecto han sido sustituidas por cuatro neumáticos, cada uno con un motor eléctrico independiente. El paquete de baterías (según Yeh, el abdomen de un insecto) que proporciona la fuerza a cada una de las esquinas del vehículo puede cambiar de posición para variar su centro de gravedad.